Empresa municipal pretende potencializar empresa de faenamiento en Ibarra

La situación del camal es muy crítica, así lo reconoce el actual gerente de la Empresa Municipal de Faenamiento, Mauricio Larrea Yépez, quien asumió el cargo hace unas semanas.

El funcionario aseguró que el reto es transformar esta empresa que hoy tiene dificultades económicas y operativas, en una rentable, moderna y eficiente que cumpla con los estándares de calidad nacional e internacional.

Asimismo, comentó que esta empresa tiene más de 35 años de existencia en la ciudad, tanto la infraestructura como el equipamiento han cumplido con su vida útil, por lo que requiere de un nuevo enfoque comercial, operativo para lograr mejorar los procesos de faenamiento y para contribuir con la seguridad alimentaria.

Larrea añadió que se busca la manera de gestionar recursos para concluir con la aspiración de ciudad, del nuevo polígono cárnico, el cual es un proyecto que va nueve años en ejecución y que le ha costado a la ciudad cerca de 8.4 millones de dólares.

El gerente está convencido de que en esta administración municipal van a poder trasladarse a la nueva infraestructura del polígono cárnico. “A partir de ahí vamos a ir logrando las relaciones comerciales con nuestros potenciales clientes”. Además, señaló que el compromiso es lograr que todos los procesos de contratación se cumplan en un año.

Durante una entrevista con EL NORTE, Mauricio Larrea también mencionó que la empresa es relativamente pequeña, cuentan con alrededor de 21 empleados operativos faenadores. Seis personas trabajan en el área administrativa y en el área de la feria ganadera están ocho personas.

De la misma forma, detalló que la empresa genera ingresos por dos fuentes, el servicio de faenamiento que incluye el transporte y también todo lo que la feria de ganado va generando por espacios, arrendamientos y por la comercialización de los animales que se realiza en una feria.

El personal faena especies bovinas, porcinas y ovinas. El gerente indicó que los porcinos son el 60 % del servicio que ofrecen.

Después de cumplir con el proceso de faenamiento, el producto es trasladado a los cuartos fríos, que según Larrea, tienen una gran limitación, “no están cumpliendo los estándares locales, estamos buscando también recursos para poder solucionar y atender”, dijo.

Al final, los vehículos privados o de la empresa trasladan el producto procesado a las diferentes tercenas de Ibarra, tanto al mercado Amazonas como del Mayorista, donde inicia su comercialización.

Además, el crecimiento de los camales clandestinos también le quita rentabilidad a la empresa. Larrea manifestó que estos centros ya están identificados y que con acompañamiento del personal de la comisaría municipal empezarán a hacer operativos de control.