Emprendedores no venden lo suficiente en el parque Ciudad Blanca

Como plan estratégico para la reactivación económica en el cantón de Ibarra, autoridades en el feriado del mes de noviembre realizaron la entrega de infraestructuras tanto de locales como de espacios recreativos para ofrecer un servicio eficaz a la sociedad ibarreña.

Sin embargo, con el paso del tiempo, varios locales se han visto cerrados de lunes a viernes. A pesar de haber beneficiado a 36 familias, no se ha visto un flujo de trabajo constante.

Salomé Chiluisa, comerciante del lugar, menciona que el horario que maneja en su local es de 7 de la mañana hasta las 9 de la noche, ofreciendo desde jugos y desayunos hasta almuerzo y comida rápida por las tardes y noches.

Así mismo, Chiluisa dice que “son solo cuatro familias las que abren los locales entre semana y sobre todo en las mañanas, existen personas que hacen deporte y consumen nuestros productos, en especial los jugos naturales, pero los demás compañeros optan por abrir sus negocios los fines de semana, ya que se presentan más personas y por ende existe más consumo de nuestros productos”, manifiesta.

Debido a las circunstancias que se vive, todos los comerciantes han tenido que experimentar cambios en su trabajo diario.

Así también Carolina Martínez, otra de las comerciantes, comenta que “las ventas no son como se esperaba, los comerciantes emprendedores viven del trabajo diario y a pesar de haber tenido el beneficio de obtener un lugar fijo de trabajo, las personas aún sienten miedo y no nos visitan frecuentemente y hace que la economía baje”.

El contrato que se les entregó a los beneficiarios es un contrato en comodato por un lapso de tiempo de 10 años.

Sin embargo, los comerciantes manifiestan que en una reunión que se realizó se informó que el tiempo de contrato se acortaría a solo 5 años.

“Vender en estos tiempos se convierte en una constante lucha, anteriormente se tenía que vender en las calles y se convierte en un peligro diario, todos debemos ayudarnos y consumir lo nuestro. El lugar que se nos ha entregado ofrece todas las comodidades para el cliente desde mesas hasta juegos y además cada comerciante es responsable del cumplimiento de todas las medidas de bioseguridad por la pandemia”, concluye Chiluisa.

Además, los locales se ven en su mayoría abiertos los fines de semana, sin excepción alguna.
La reactivación económica depende de todos los integrantes de la sociedad, aportar con la compra de productos propios de emprendedores del sector hace que el cantón y el país en si progrese.