Emprendedores afectados por incendio tienen un nuevo espacio temporal

IBARRA.- Después de tres meses de estar sin un lugar fijo para ofrecer sus productos, los 40 artesanos de la asociación Nuestros Emprendedores volvieron a reunirse.

Esta vez se instalaron en la parte exterior del centro cultural El Cuartel, donde deben turnarse cada semana para que todos puedan exhibir sus trabajos.

Un incendio estructural se produjo a finales de marzo en el expatronato municipal, donde los artesanos tenían su espacio desde hace más de cinco años. La mayoría perdió casi todo.

Ahora la municipalidad permitió que los emprendedores vendan sus productos afuera del excuartel. Aquí estarán los días jueves, viernes, sábado y domingo desde las 09:00 hasta las 17:00.

Fanny Flores elabora muñecas de tela grandes y pequeñas para todo gusto. Y mientras esperaba que su compañera llegue con un mantel para la mesa, contó que es parte de este grupo desde que inició, hace más de cinco años. En el incendio se quemó el 80 % de sus productos, pero intentó recuperar lo poco que les quedó.

Hacer muñecas para vender es la única fuente de trabajo de Fanny, “esto es lo único que tengo, incluso hasta mis esposo se quedó sin trabajo”. En el anterior espacio, es decir, en el expatronato municipal no pagaban nada, según Fanny, quien dijo que desde la semana pasada empezaron a ubicarse en este lugar, pero para ella ayer fue su primera salida.

María Valencia elabora artesanías con piedra y se unió a este grupo de emprendedores desde hace ocho meses. Contó que es algo que le gusta hacer al mezclar sus ideas con las necesidades que la ama de casa puede tener para decorar su hogar. “Les adecuo y obtenemos estos recuerdos”.

María trabaja en estas artesanías casi nueve años, pero ahora forma parte de Nuestros Emprendedores, aunque anteriormente sus clientes eran los turistas que llegaban en el tren a Salinas, ya que ella vive allá.

Sin embargo, con el cierre de la empresa de ferrocarriles tuvo que buscar otros espacios y por eso fue acogida en este centro. “Me vi en la necesidad de buscar otra forma de vender y la asociación me abrió las puertas para vender mis productos”, contó.

Susana Cangas es una de las más antiguas del centro, elabora ropa para mascotas y muñecas. Mencionó que mientras buscaba un espacio para instalarse nuevamente, le vendía solo a sus clientes porque la contactaban, pero así mismo exhibía sus productos en La Choza.