Emelec superó sin turbulencias al frágil Aucas de Luis Soler

Guayaquil (API) – Fue un picnic eléctrico. Emelec encontró espacios en momentos justos y logró sacar adelante un plan que tantas veces se chocó contra el muro por parte de Mariano Soso. Los foráneos esta vez marcaron la diferencia y consolidaron la idea de un funcionamiento simple, rompiendo líneas.

Notable esfuerzo de Queiroz y López Pissano para el cambio de velocidad en la mitad de la cancha. Aucas quedó mal parado y blanqueado en su propósito de poner la pelota contra el piso.

El primer tanto no demoró en llegar. Pésima salida de la defensa oriental para marcar en un saque de esquina y arribo limpio de Ronaldo Johnson para convertir el 1 a 0 eléctrico. Un lateral que pisa firme y que llega con panorama, el ex Deportivo Cuenca le da la razón a Soso de aplicar a un jugador con perfil moderno y ambiciones bien canalizadas.

La presión eléctrica se hizo sentir en toda la apertura del juego. Malas referencias de Aucas al marcar. Lara y Romero, los dos zagueros centrales de Soler, debieron ser expulsados, les ganó la vehemencia y su falta de velocidad. Para colmo de males en tienda oriental, la conexión entre los creativos y Montaño estaba cortada y se desperdició demasiado la posesión del balón.

Justo cuando el primer tiempo expiraba, Aucas volvió a caer en un error capital. Nueva pelota parada, buen surtido para invadir de derecha a izquierda y la entrometida intervención de Johnny Quiñónez para conjugar un gol en contra que sumó bonos a los azules. El 2 a 0 era merecido, pero no tanto, porque los dirigidos por Soso merecieron una cuenta mucho más generosa.

El complemento arrancó con algo más de picante por parte de Aucas. El ingreso de John Pereira colaboró para tener más opciones en el frente de ataque. Rescatable lo de Rizotto y Alvarado para sostener la pelota y no correr con apuros. Después entraría en acción el venezolano Enson Rodríguez, un creativo que abrió la cancha un par de veces con mucha destreza.

Emelec, pasada la hora del partido, tomó una decisión importante para sacar adelante el partido. Los ingresos de Matamoros y Burbano impulsaron un ataque mucho más frontal, y se hizo angosto el campo. Si bien se perdieron opciones de descarga, los hombres del Bombillo se volvieron mucho más utilitarios para evitar las arremetidas orientales. Arroyo y Queiroz estuvieron impecables.

Aucas perdió los libros antes de hora. Voluntad no le faltó al equipo de Soler, corrieron cada pelota suelta. El problema oriental pasó por la falta de capacidad de sus creativos para romper con el orden del rival, cayeron en el juego de no abrir demasiado la cancha y terminaron cayendo en un embudo.

Victoria reconfortante para el equipo de Soso. Luego de varias jornadas, Emelec volvió a ganar dejando pistas que una nueva identidad se está construyendo. Aucas volvió a las lagunas procedimentales, siempre cerrando jugadas de forma imprudente y torpe. A Soler no le acaba de calzar ninguno de los múltiples esquemas y rotaciones que ha implementado, su discurso anda devaluado y muchas voces lo van empujando fuera del banquillo en el corto plazo.