Emelec superó a la Católica y es un firme candidato a ganar la etapa

Guayaquil. La apertura del sábado 03 de noviembre, en el fútbol ecuatoriano, encontró al campeón vigente Emelec y a uno de los permanentes aspirantes, Universidad Católica. El trámite fue bastante intenso y generoso.

Luego de unos minutos de asfixia, Universidad Católica encontró un espacito para colar una pelota en ataque y se tomó con la mano de Marlon Mejía. Se pitó penalti, fue discutido. Al cobro fue John Cifuente y no falló para abrir el marcador.

El dominio azul renació luego del golpe. Católica se metió demasiado en su campo y se topó con la necesidad de acercarse por instinto a su portería defendida por Galíndez. Emelec aprovechó, aceleró y ganó valiosísimos metros en campo contrario.

Antes del descanso, Bryan Angulo empató para los azules. Romario Caicedo pintó la jugada con una soberbia habilitación luego de sumar a Ronaldo Johnson en la intención ofensiva. Merecido premio para los azules, gran cosecha para hacer catarsis.

La apertura del complemento trajo incluido festejo para los millonarios. Recorrida de Joel López Pissano para meter un pase magnífico que capitalizó Joao Rojas con una definición no menos justa para dar vuelta una historia que pintaba más complicada.

El marcador en contra, Católica se auto saboteó. La vocación ofensiva habitual del equipo de Escobar terminó jugándole en contra. En ese contexto, Romario Caicedo surtió un balón clarísimo que aprovechó Brayan Angulo para poner el 3 a 1.

El desenlace fue mucho menos emotivo. Católica pagó por llevar un credo poco conveniente para pararse en el césped del Capwell. Emelec sigue en pelea, se sacó un rival directo de encima y continua firme para tratar de pegar el salto hacia la cima.