Emelec directo a la Copa Libertadores

altGUAYAQUIL. Emelec se clasificó a la final del campeonato ecuatoriano y a la Copa Libertadores 2012 al vencer  2-0 a Espoli en el estadio Capwell ante más de 15 mil personas.

El delantero argentino Cristian Menéndez y el volante ecuatoriano Énner Valencia dieron la victoria emelecista que les permitió rematar primeros en el campeonato con 44 puntos.

Con este resultado, Emelec también se clasifica a la Copa Sudamericana 2011.

 Paso a paso el partido. Con la necesidad de ganar para asegurar la final sin depender de nadie, el cuadro local saltó a proponer el juego; sin embargo, no salió con el pie en el acelerador, sino que jugaba tranquilo, sabiendo que, tarde o temprano, su dominio se iba a reflejar en el marcador. Los eléctricos jugaban casi todo el tiempo en el campo rival, pero carecían de precisión para hacer daño. A los 13, en el primer ataque claro, Óscar Bagüí elevó un centro desde la izquierda y Cristian Menéndez apareció cómodo para conectar, pero su cabezazo se fue desviado.

 Dos goles claves.   Al minuto 31, Emelec ya logró capitalizar su dominio. Tras un centro bajo de Valencia desde la izquierda, el zaguero Gustavo Cañete se pasó de largo, y Menéndez le pegó de primera a las redes. Ya con la ventaja, los millonarios asentaron aún más su protagonismo.
A los 38, luego de un centro desde la derecha, Menéndez se zambulló para conectar un cabezazo que se fue muy cerca. A los 75 minutos, Emelec terminó de liquidar el pleito con un hermoso tanto. Tras un balón aéreo, Énner Valencia recibió en el costado derecho del área y, sin pensarlo mucho, sacó un remate alto que bañó al portero Lemos para ingresar a las redes.

 Espoli sigue en el sótano. Los visitantes aguantaron con solvencia en defensa y esporádicamente se animaban a salir, pero apelaban a remates de media distancia ante su falta de profundidad. Cerca de la media hora, en un balón a fondo, Javier Guarino le ganó a un rival, se escapaba solo al arco, pero increíblemente se frenó tras escuchar un pitazo que salió de las gradas y no del árbitro.