Emelec derrotó al Aucas con un arbitraje polémico

Quito. No fue un buen partido, tampoco tuvo pasajes definidos de expreso dominio de alguno de los equipos en cancha. El Aucas-Emelec ofreció lo que se esperaba: un juego mezquino, medido, limitado y con miedo profundo a perder.

Los primeros minutos fueron de ensayo. Aucas desprendió tímidamente a Enson Rodríguez y Janus Vivar como apuestas en ofensiva. Por su parte, Emelec se atrincheró con hasta siete futbolistas plantados dentro de su parcela. Todo muy tímido.

Luego del minuto 20, Aucas decidió romper el cascarón y se atrevió a filtrar con Edson Montaño como referencia. La defensa de Emelec se fue abriendo, de a poco el instinto se manifestó y los azules también tuvieron que espabilarse.

Previo al receso todo fue confuso. Emelec tuvo varias chances fruto del buen nivel individual de Romario Caicedo. El ex Olmedo fue un agudo dolor de cabeza para los orientales con su desborde picante y la fuerte convicción de conectarse.

Ya en el segundo tiempo, Edson Montaño tuvo al menos dos claras para anotar. El ariete oriental demostró tener talento y potencia para batirse a duelo con Leandro Vega y Fernando Pinillo, los dos pistones de la línea de fondo millonaria.

De todas maneras, un error del árbitro rompería la paridad. Decisión lamentable de Omar Ponce al apresurarse para dictaminar penalti en una mano accidental de Byron Mina. La oportunidad fue aprovechada por Brayan Angulo que marcó el 0 a 1.

En los últimos minutos fue Aucas quien trató de imponer su ritmo, pero quedó corto ante un rival que se refugió intentando sostener la posesión. Victoria vital para Emelec que, luego de más de un semestre, volvió a ganar en condición de visitante.