Emapa-I garantiza trabajos para estabilizar la PTAR

Ibarra. Según cifras entregadas en la Empresa Municipal de Agua Potable y Alcantarillado de Ibarra (Emapa-I) un 84 % de las a-guas contaminadas están siendo tratadas en la planta de aguas residuales sobre el río Tahuando.

“Imagínense ustedes si no hubiera la planta, el nivel de contaminación que tendría este afluente”, reflexionó el gerente general de Emapa-I, Gustavo Andrade, frente a la postura de un grupo de moradores de la Avenida Carchi que quieren que la obra se cierre.

Incluso hace pocos días, al menos 25 personas pusieron una gigantografía en una vivienda manifestando el “peligro” que dicen tener por estar expuestos al ruido y a los gases que desde ahí se emanan.

Plazos. Cuatro meses se o-torgó como tiempo para estabilizar la planta y eso es lo que se comunicó a los vecinos del barrio, localizado en el norte de la ciudad.

Para esto se ha conformado una veeduría ciudadana, organizada desde los mismos moradores, sin intervención de la empresa municipal, como lo detalló Washington Endara, técnico de Participación Comunitaria de Emapa-I.

El grupo está integrado por los ciudadanos Diego Espinel, Margarita Vaca, Cristina Chamorro y la vicepresidenta barrial Cecilia Gudiño.

Ellos y otros vecinos visitaron la planta, a mediados de septiembre, para constatar como se está trabajando en reducir los niveles de emanación de gases y de emisión de ruido.

Su vicepresidenta habló de estar expuestos a dos tipos de gases: el metano y el hidrógeno de sulfuro.

Frente a este tema, desde la empresa se dijo que está previsto que para enero del 2020 ya se haya estabilizado la planta y se reduzcan al mínimo los inconvenientes expresados a manera de reclamo.

Infraestructura. Andrade recalcó que cuando se construyó la planta de tratamiento solamente se pensó en la obra física pero no se planificó un correcto modelo de gestión.

“La obra es importante para Ibarra, no es un tema de oponerse por oponerse, es una planta necesaria”, indicó.

Sobre el mismo tema el gerente agregó que se incorporó un proceso de control y se cambió al jefe de planta con la finalidad de que se cumpla con esta nueva visión. “Me llama la atención que los vecinos hablen de la paralización de la planta. Si queremos ser una ciudad turística no creo que esta sea la solución”, añadió.

Andrade coincide con los vecinos en que la planta no debió construirse en ese sitio y que la razón de que se haya hecho cerca al puente de Los Molinos deberán responderlo las autoridades que la construyeron.

Este tema sería otra de las observaciones urgentes que hicieran los propietarios de las viviendas aledañas a la PTAR quienes hablaron de la posibilidad de ser reubicados en otro lugar pero bajo las mismas condiciones en las que se encuentran actualmente.

Intereses. El gerente de Emapa fue más allá. Habló además de “tener cuidado” porque dentro de estos reclamos puede existir también ciertos intereses particulares.

Este problema viene desde hace dos años pero en los últimos meses se han realizado permanentes estudios de laboratorio para ver los efectos del ruido y los malos olores.

Puso como ejemplo el caso de la planta de tratamiento de aguas residuales de Quitumbe, en la capital ecuatoriana, la cual visitó en el inicio de su gestión y recogió observaciones favorables de los moradores.

”Todos están de acuerdo en la importancia de esta obra, al contrario de lo que ocurre aquí”, dijo.

Análisis. Dos veces al año se revisa la calidad del agua que llega a la planta de tratamiento y están a la espera del último informe.

“Pero los problemas no se generan únicamente por la presencia de la planta. Existen descargas clandestinas, en la propia Universidad Técnica del Norte se puede observar que no tiene un sistema de pretratamiento de aguas residuales y debería tenerlo”, precisó Andrade.

Proyecto a futuro. Andrade explicó que también existe

un proyecto para recuperar las riveras del río Tahuando a través de mingas en los diferentes sectores por donde atraviesa el río. Hace un mes también se trabajó con los vecinos del sector de la avenida Carchi y el sábado habrá una actividad en el sector de La Victoria.

“Existen la garantías de que estamos trabajando en reducir las afectaciones de la planta pero también pedimos a la gente corresponsabilidad y apropiamiento de la ciudad”. señaló.

Desde la Emapa-I se busca completar la primera fase de la recuperación del río Tahuando en marzo de 2020, y en seguida arrancar con la segunda fase que es la ejecución del proyecto, puntualizó.

Se constituyó una veeduría ciudadana para vigilar el trabajo de la planta de tratamiento.
El Gerente de Emapa-I, Gustavo Andrade, aclaró la importancia de que la PTAR siga, frente a la última medida tomada por vecinos.