Ellas y ellos en la sociedad globalizada

Si se ve el impacto en las formas de vida y las capacidades autónomas que debieran tener hombres y mujeres, pareciera que el mundo y las civilizaciones no han cambiado mucho; pese a que han pasado siglos.

Es que, la ideología de las clases dominantes continúa siendo una férula que somete la voluntad de los seres humanos; solo que, para este propósito las élites usan distintas tecnologías.

En la antigüedad la guerra de conquista originó la esclavización de pueblos y seres humanos; hoy, el mercado y la competitividad vuelve a poner en la disputa neocolonial, no solo bienes materiales; sino, la enajenación multidimensional de la mente de los seres humanos para convertirlos en objetos para el consumo de las mercancías que produce. Como expresión de resistencia, en el siglo XVIII, según narra Galeano (1998) “Por mucho negro que crucifiquen o cuelguen de un gancho de hierro atravesado en las costillas, son incesantes las fugas … Selva adentro, un león negro flamea en la bandera amarilla de los cimarrones…

Antes de escapar, las esclavas roban granos de arroz y de maíz, pepitas de trigo, frijoles y semillas de calabazas. Sus enormes cabelleras hacen de graneros. Cuando llegan a los refugios abiertos en la jungla sacuden sus cabezas y fecundan, así, la tierra libre”.

En la actualidad el rol de ellas y ellos es el mismo. Lucha por libertad, justicia e igualdad sin distinción de pueblos.