El Yamor de mis Yamores

Se acercan las Fiestas del Yamor y, ocurra lo que ocurra en la semana que aproximadamente duran las festividades, el epicentro de la celebración siempre será esta bebida de los dioses ancestrales, el YAMOR; chicha sagrada hecha con siete clases distintas de maíz y que requiere de un ritual místico que muy poca gente lo conoce, aunque durante esta temporada hay numerosos lugares donde engañosamente lo expenden, son simples chichas de maíz o de jora, acaso de buen sabor, pero carentes del “bouqué” glamoroso del auténtico YAMOR que solo se lo puede tomar, con garantía de que si lo es, en el SUMAC YAMOR, aunque podría haber algún otro sitio que también respete el proceso ancestral de esta bebida única en el mundo.

Chichas y buenas hay en muchos lugares, Yamor, únicamente en Otavalo y solo en esta temporada. Recuerdo del “Sumac Yamor” desde que era niño, entonces había tres únicos lugares donde se podía tomar el genuino Yamor, el uno en el barrio Monserrate del cual salió el secreto de esta bebida emblemática; otro, el de Doña Tránsito Guerra y el SUMAC YAMOR de Doña Zoilita Dávila, el que, no importaba a donde vaya, pues nunca estuvo mucho tiempo en un solo lugar, los otavaleños siempre lo seguíamos y no solo nosotros, sino gente de todo el país y del mundo, atraídos por la fama de este nicho ambulatorio de la otavaleñidad.