El Valle del Amanecer vive la Semana Santa

p7f1OTAVALO. A las 09:30 de ayer, centenares de personas se concentraron en el Estadio Municipal. Lugar donde inició el recorrido del Domingo de Ramos. Caminaron por las calles aledañas hasta llegar a la iglesia San Luis de Otavalo. En este lugar, el padre Edgar Campués celebró la Santa Misa.

Vivencia. “Yo tengo un hijito enfermito. Entonces yo le pido al Señor que le de fuerzas y valor. Que conforme Él le dio la enfermedad, ahora con sus divinas manitos se la quite”, fueron las palabras de Rosa Quilumbaquín, una mujer de la tercera edad que puso toda su fe en el Domingo de Ramos. Al igual que ella, cientos de personas participaron de esta fecha religiosa con devoción. Pusieron sus agradecimientos y peticiones ante Jesús.

Significado. “Con el Domingo de Ramos damos inicio a la Semana Mayor. Los fieles cristianos nos reunimos en torno a nuestro Señor Jesucristo para meditar su vida, pasión y muerte”, manifestó Edgar Campués, sacerdote.
Es así que ayer, los devotos cristianos recordaron la entrada triunfal de Jesús en Jerusalem, a través de la peregrinación que emprendieron desde el Estadio Municipal. Entre cantos y agitaciones de los ramos compartieron un momento especial.
Bendición. Después de la Santa Misa, centenares de fieles se aglomeraron en las afueras de la iglesia para recibir la bendición de los ramos. El sacerdote salió y lanzó agua bendita sobre tofos los presentes.
“A través de esta entrada triunfal Cristo vienen a nuestras vidas y quiere ayudarnos entrando en nuestras instituciones, en los hogares, en las escuelas”, expresó Campués.
Por años se ha mantenido esta tradición religiosa y no se ha perdido. La fe todavía mueve al mundo.