El testimonio del pequeño Rafael en su lucha contra el cáncer

“Rafa” como le dicen sus padres a pesar de su corta edad ya tiene una larga historia de superación que contar. Vive en Atuntaqui. A sus dos años le diagnosticaron Leucemia Linfo-blástica Aguda B común LLA, un tipo de cáncer que es más común en la niñez. Rafael Herrera Escobar luchó tres años contras esta catastrófica enfermedad.

Lucha. Paola Escobar es la madre de este niño guerrero, contó que se dieron cuenta junto a su esposo José Herrera de que su hijo padecía de cáncer porque sus primeros síntomas fueron sangrado de la nariz. “Él tuvo síntomas desde bebé, a los dos años le detectaron porque empezó a descompensarse de inmediato”, dijo Paola.

Otros de sus síntomas fueron fiebre, vómito, inflamación de amígdalas, esto ya fue muy preocupante para sus padres y decidieron llevarlo a un médico que les informó que padecía de sinusitis crónica. Rafael llegó a un estado sumamente crítico y viajaron hasta Quito a un pediatra conocido por su familia. “Estaba pálido, tenía moretones, ya no caminaba, en realidad estaba mal”, agregó la madre de familia.

Con mucha nostalgia recuerda el momento en el que se enteró la devastadora noticia al escuchar del médico “Su hijo tiene leucemia”, en ese instante su vida se volvió en blanco y negro.

“Al enterarnos el mundo se nos vino encima, no sabíamos la vida que nos esperaba, fue la peor noticia que había recibido”, contó José, padre del pequeño Rafa.

Después de la noticia, fue trasladado a Solca, ingresó por emergencia, pasó a aislamiento y pocas horas después por su gravedad tuvo que ingresar a terapia intensiva por tres días.

“Tres años nos dedicamos cien por ciento a él, lejos de la familia, fue una vida dura pero tuvimos una gran recompensa”, agregó José, padre del pequeño.

Los tres años de tratamiento tuvieron que vivir en Quito ya que Rafael requería de minuciosos cuidados, José agregó que su hijo no podía tener una vida

Para Paola lo más difícil que tuvo que vivir fue estar lejos de su familia.

En todo el tiempo del tratamiento recibió alrededor de 180 quimioterapias. Rafa no solo fue una lección de vida para sus padres sino que también para toda su familia, a pesar de luchar por su vida desde tan pequeño siempre se mostró feliz y con gran fortaleza.

En septiembre de este año, la vida de Rafael, José y Paola se volvió a pintar de colores, ya que después de una larga lucha, de llantos, de bajones y desesperación, su médico tratante les informó que el tratamiento dio un buen resultado.

Ahora tiene que asistir a Solca una vez por mes para controles médicos. Paola al enterarse que su hijo ya no tenía cáncer tuvo una mezcla de emociones, recordaba el día en el que empezó todo y agradece el apoyo que tuvo de su esposo y su familia ya que lograron salir de este mal momento que se presentó en sus vidas.

Al momento Rafael ya está estudiando siempre se ha caracterizado por ser un pequeño ocurrido y amoroso.

“Nunca se rindan, luchen hasta el final, aunque a veces ya no te den esperanzas, siempre va a existir una salida para seguir adelante”, finalizó Paola.

Ahora Rafa hace su vida normal, se encuentra estudiando y disfruta de cada momento de su vida con su familia y sus padres.