El Tejar tiene un fantástico balcón para mirar Ibarra

El trayecto comienza en el Polideportivo Los Ceibos, por la calle Río Aguarico, hasta llegar a la Vía a Santa Rosa. Se sube, se sube, se sube, se sube…. “Dele largo para arriba, tiene que pasar La Campiña, Romerillo Bajo, Romerillo Alto y llega al barrio El Tejar”.

Esa es la explicación que dan los vecinos a quienes quieren llegar a uno de los barrios más antiguos de Ibarra. Un trayecto muy conocido por los ciclistas y cuya vista, mientras más se asciende es única.

En el barrio todavía se respira campo, se escucha a las aves cantar y el sonido del viento golpear con las copas de los árboles.

El Tejar es un barrio conocido por la elaboración de tejas y ladrillos. Una actividad que en el siglo pasado era potestad de todos sus moradores pero en la actualidad se quedó en tres o cuatro familias.

Así lo cuenta Luis Enrique Moreno, de 53 años de edad, nacido en este sector. Las tejas de aquí tenían mucha demanda. Alrededor de 1500 tejas se llevaban a diario hasta Quito y otro tanto a Colombia por chaquiñanes ya que antes no había calles. José Brucil, Marco Andrade y Germán Campues, son los pocos fabricantes de tejas que todavía le quedan al barrio.

Germán Campues es seguramente el vecino que tiene la mejor vista de todos. Su casa se localiza en la parte alta del barrio y allí se enuentra una fábrica de tejas que todavía funciona.
Aunque la demanda ya no es la misma, Don Germán y sus tres hijos elaboran al mes 14 000 tejas, para distribuirlas en Pichincha Cotopaxi, Carchi e Ipiales (Colombia).

Campues considera que al barrio le falta obras en vialidad. “Tenemos vías de tierra, empedradas y pocas adoquinadas. Por ejemplo la calle de mi casa no está adoquinada y no saben querer subir los carros.

Arturo Guacán, es el presidente barrial. Aunque no hay una cifra concreta considera que El Tejar tiene más de 80 años y era mucho más grande. Ls nuevas delimitaciones han reducido su extención debido al aparecimiento de nuevos sitios como: El Bosque, Los Girasoles, La Primavera y Romerillo Bajo, etc.

La Cooperativa 28 de Septiembre, con su línea Azaya-La Campiña es el principal medio de transporte que tiene el barrio para conectarse con el centro. “Por ejemplo este lugar no tiene ninguna farmacia, nos toca bajar hasta Los Ceibos”, explica la vecina Susana Chamorro.

Cae la tarde, el viento comienza a soplar más fuerte. La gente que llega a las casas se detiene para saludar, por unos minutos, y en el fondo, la postal de una Ibarra que se ilumina poco a poco, con luz artificial.