El talento musical y artístico fue reconocido en Otavalo

Otavalo. La celebración de los 130 años de la Unidad Educativa Fiscomisional La Inmaculada, terminó con la entrega de reconocimiento a sus alumnos, exalumnos y docentes.

Luego de una larga semana de actividades artísticas, deportivas y culturales, la institución culminó ayer esta celebración con la sesión solemne, en el Teatro Bolívar, donde la artista otavaleña, Anahí Pérez, fue reconocida por su aporte musical a la institución.

Finalidad. Con tan solo 12 años de edad, ya tiene una larga trayectoria musical, Anahí empezó a cantar desde que tenía 3 años.

“Me siento contenta de volver a ver a todos mis profesores y a quienes me apoyan”, dijo Anahí minutos antes de recibir la condecoración por representar a La Inmaculada en varios festivales de música.

Cantó en las elecciones de reina de Ibarra y Otavalo, participó en el festival de los barrios canta a Otavalo y obtuvo el primer lugar y además, ganó un evento denominado ‘Unidos más Protegidos’, entre otros.

Su inspiración mientras está en el escenario es escuchar el aplauso de las personas. “Tengo el apoyo de mi madre, especialmente de toda mi familia que siempre está ahí”.

Uno de los grandes objetivos de Anahí es llegar a ser una profesional sin dejar a un lado la música.

El colombiano Sebastián Yatra es su cantante favorito y además le inspira, ya que el artista empezó desde muy pequeño y ahora ha llegado muy lejos, asimismo considera que de las cantantes mujeres, Natalia Jiménez es su preferida porque considera que su voz es espectacular.

Banda. Hace unos dos años Anahí junto a otros compañeros de la banda de esta institución participaron en el concurso ‘Más conciencia sin violencia’, donde obtuvieron el primer lugar. Juliana Aragón, mencionó que presentaron la canción denominada ‘Sueños de paz’, escrita por uno de los docentes.

Sin embargo, Juliana contó que es la única mujer que queda en la banda, ya que Anahí se retiró porque se dedicará a estudiar música.

Vilma Villacres, vicerrectora de La Inmaculada, explicó que hace 130 años llegaron las hermanas de las hijas de la caridad al cantón Otavalo, conmovidas por el amor y el servicio a los pobres.