el susto de su vida

Otavalo. La última de ocho hijos de una humilde familia que habita hace 8 meses, en la urbanización IOA en Otavalo, no supera el susto que vivió a menos de una cuadra del mercado Imba-ya, cuando la tarde del viernes último, cumpliendo un mandado de la madre, fue perseguida por dos sujetos que se movilizaban en un vehículo color negro. El caso se viralizó en redes sociales.

Los hechos. Aproximada-mente a las 17:30 del pasado viernes, la madre de la menor le pidió a su hija que se dirigiera al mercado Imbaya a comprar un litro de leche. La menor salió de la vivienda ubicada en la calle Nina Pacha. Al cruzar la calle Juan de Albarracín, asegura la madre de la menor, que dos hombres que viajaban en un vehículo negro llamaron la atención de la niña de nueve años de edad. “Mi hija nos contó que el conductor paró la marcha del carro y se bajó empezando a perseguirle”, dijo. La menor que se encontraba por el parque infantil, tras el mercado, se percató de esto y salió en precipitada carrera. La madre aseguró también que su hija tropezó y cayó, muestra de eso se observaba un raspón en una de sus rodillas. “Los gritos de mi hija alertaron a los vendedores del mercado que le prestaron ayuda”, dijo la angustiada progenitora.

Ayuda. Nadie pudo observar el vehículo de donde se bajaron los sujetos. Una vendedora del mercado que pidió no ser identificada, aseguró que llamaron a la policía casi inmediatamente.

Mientras esto ocurría, la madre de la menor salía a la puerta de su vivienda ya que no era normal el retraso de su hija.

En ese instante observó a una vendedora del mercado quien le comunicó lo que había pasado.

La familia de la niña llegó a la parte posterior del mercado en donde esperaron, según la madre de la misma, aproximadamente 30 minutos hasta que llegue un patrullero.

“Nos dijeron que tengamos más cuidado. La niña está asustada y que le demos agüita”, aseguró la madre quien estaba visiblemente nerviosa y asustada.

Se conoció que esta misma familia vivió un caso similar hace más de 20 años en donde raptaron a uno de sus familiares de quien no sabe nada hasta la fecha.

Autoridades. En el Co-mando de Policía de Ota-valo, el jefe encargado, Eduardo Páez, prefirió no hablar del tema y a través del Whastsapp compartió, c un “comunicado oficial” de la Gobernación de Imbabura que dice literalmente: “La Gobernación de Imbabura informa a la ciudadanía sobre un video que circula en redes sociales de una supuesta banda de ciudadanos extranjeros que secuestra a menores de edad en un vehículo de color negro en el cantón Otavalo, es falso. Aclaramos que no se trata de un secuestro y que la Dirección Nacional de Policía Especializada para Niños, Niñas y Adolescen-tes se encuentran investigando el caso. Hacemos el llamado a la ciudadanía para que mantenga la calma y se informen por las cuentas oficiales. Las autoridades trabajan de forma articulada, para garantizar el orden y la seguridad ciudadana”.

Habla una profesional. El susto era evidente en el rostro de la menor. Ayer, la madre aseguró que su pequeña hija no pudo dormir.

María José Flores, profesional de salud mental aseguró que quienes atraviesan este tipo de casos pueden “sufrir cuadros de estrés agudo. La niña puede presentar alteraciones en el sueño, miedo intenso y sudoración en las manos”. La psicóloga explicó que es necesario que la familia deba generar una mejor comunicación y buscar asesoramiento en el área de salud mental.

Flores dijo también que los padres de familia deben estar más pendientes de sus hijos y evitar que tengan acceso a este tipo de información.

“A veces cometemos el error de comentar estas noticias con otros adultos y generamos una especie de paranoia”, señaló.

La madre de la menor aseguró que la familia permanece unida y dispuesta a superar este hecho.
La menor que fue perseguida junto a su madre y una de sus hermanas en el interior de la vivienda en donde residen.