El Servicio Militar Exprés

alberto molinaEl Presidente Correa tiene la “percepción” de que el servicio militar en nuestro país “es tremendamente ineficiente” y propone, como si fuera un experto en temas militares, sistematizar la formación militar; con una aseveración en principio cierta: “El objetivo del servicio militar es ser fuerza de reserva militar, para defender a la Patria”  y  a reglón seguido, señala que “tal vez para eso no se necesita un año, sino dos o tres meses y entrenamiento permanente”. Cuando el poeta Ponce asumió el Ministerio de Defensa, señaló: “mi idea es ampliar a dos años o tres la conscripción voluntaria”; aquí cabe algunas preguntas: ¿El criterio del presidente y la “idea” del exministro estarían sustentadas en algún estudio? ¿El mando militar conocerá y habrá presentado algún informe sobre este tema? En nuestro país, el 3 de abril de 1837, el Congreso expidió la Ley sobre Conscripción del Ejército,  el Art.1, establecía que “Todo ecuatoriano desde la edad de veinte a veinticinco años cumplidos será alistado para el servicio de las armas”. En toda la vida republicana de nuestro país, el servicio militar ha sido obligatorio.

Las obligaciones militares para todos los ciudadanos comenzaban a los 18 años con la calificación, luego de 1 año de conscripción  pasaban a pertenecer a las FF.AA. permanentes, con licencia sin sueldo durante 5 años y por último, a las reservas hasta cumplir los 55 años.
Los ciudadanos, normalmente de los estratos más pobres, acuden al acuartelamiento, unos por vocación, con la aspiración de seguir la carrera militar y otros como una alternativa a la falta de trabajo. Difícilmente se podría instruir a un ciudadano moral, cívica, física y militarmente en dos o tres meses para enfrentarse a los rigores del combate o de las emergencias, ni siquiera para ser boy scouts. En casi todos los países del mundo se recurre a incorporar a ciudadanos físicamente aptos para que formen parte de las FF.AA., porque mantener en tiempos de paz una fuerza militar sólo con profesionales resulta oneroso; luego, es necesario entrenar a las reservas.

 

Alberto Molina Flores
albertomolina46@yahoo.es