El Proceso de jubilación

enrique aguilarUno se imagina la jubilación como un proceso en el cual la Institución, el Estado en mi caso, le agradece sus servicios y usted puede vivir el duelo de abandonar sus actividades cotidianas y dedicarse a otras que llenarán su tiempo mientras todavía tenga fuerzas y voluntad para hacerlas.

En la actualidad, aunque ya no hay la prejubilación, que a veces duraba meses enteros, sin embargo, el tramite para salir de una institución es mucho mas difícil de lo que usted cree, en primer lugar no hay dinero para pagar el bono por desvinculación que estipula la Ley del Servidor Público y algunos ya llevan años esperando que se los ponga en el presupuesto. Si por un milagro  le notifican su salida, el “paz y salvo” que es un “culebrón” que se ha inventado para torturar al jubilado, requiere en las instituciones un mínimo de 10 firmas, algunas de las cuales no pueden obtenerse sino cuando otro funcionario se compadezca y se la otorgue.

Esto requiere de días y semanas de trámites y de la mas alta dosis de paciencia. Si su salida es por enfermedad, mejor que recurra a sus familiares por ayuda, pues fácilmente se puede descompensar con tanto trámite. En la era de la digitalización, donde los tramites solo requieren el movimiento de una tecla, se sigue pidiendo a los jubilados un esfuerzo que muy pocos pueden cumplir y que solo tienen como justificación puestos burocráticos a llenarse para cubrir cuotas políticas. ¿Qué pasa en otros lados?. Un amigo me contó que el año pasado el cumplió 65 años en su trabajo hospitalario en España, al otro día de su cumpleaños le notificación que estaba jubilado y que podía ir a su casa y recibir puntualmente su pensión. Parece de otro planeta, pero simplemente es otro país mas considerado con sus trabajadores.

 

Enrique Aguilar
neaguilarz@hotmail.com