El pequeño Ángel sigue esperando la ayuda solidaria

Otavalo. Sus condiciones no son las mejores. No habla ni camina, pero se aferra a la vida. Ángel de la Torre tiene 2 años de edad y sufre de parálisis cerebral.

Su madre Marcela se ha convertido en un ejemplo de persistencia. Es madre soltera y se ha dedicado al cuidado de su segundo hijo. A pesar que luce fuerte, necesita ayuda. La condición de su hijo, le ha obligado que esté a su cuidado durante las 24 horas.

Actualidad. “No trabajo y no tengo como mantener a mi hijo. Necesito ayuda del MIES o de la Misión Manuela Espejo para que mi hijo sobreviva”, dice con dolor mientras carga a su pequeño hijo que no para de llorar.

A decir de la progenitora ninguna institución pública le ha dado la ayuda necesaria. Un equipo de EL NORTE preguntó sobre la situación clínica del menor pero no hubo respuesta desde la entidad de Salud.

“Los únicos que me ayudan, es en el centro de desarrollo municipal Renacer donde asisto todos los días. Ahí me asisten con las terapias, pero sé que a mi hijo le falta más”, explica desconsolada la madre.

Marcela y su hijo están alojados en la casa de su madre Rosa Picuasi, en la comunidad de Huaczara en la parroquia Eugenio Espejo.

La casa donde vive es alquilada y no reúne las condiciones necesarias para un tratamiento de Ángel que necesita de atención inmediata.