El Patio, un paso antes de la farra

pag11emprendedorIBARRA. Buscar un lugar para divertirse antes de salir a una discoteca o a una fiesta nocturna, es una de las cosas que hacen los jóvenes ibarreños, quienes prefieren compartir un momento ameno junto a sus amigos, antes de la farra.Por esta situación existen lugares que ofertan el servicio de comida y bebida, uno de los más concurridos en la ciudad es El Patio. Se ha hecho costumbre que los jóvenes que disfrutan del baile y las discotecas, antes de ir a los centros de diversión nocturna prefieren ir con el estómago lleno, para que el cuerpo esté listo para horas de parranda. El Patio también es un lugar en el que las personas llegan a pasar un tiempo después del trabajo con sus compañeros de labores, para despejar la mente después de la jornada de trabajo.

Los universitarios son quienes llenan el local martes, miércoles, jueves y viernes, cuando han terminado su carga horaria de clases van a conversar, a comer y a beber un par de cervezas, de esta forma intentan distraerse para mantener la “integración” con quienes comparten el aula y sus amigos. Los grupos de personas llegan a hacer de este, un lugar de encuentro para contar sus vivencias del día, la semana o el tiempo que no hayan podido estar juntos.

Las conversaciones son de distinto orden, algunos prefieren hablar de sus preferencias deportivas, otros de sus vivencias personales, también hay personas que se desahogan de sus problemas familiares y los que prefieren contar su vida sentimental. El lugar está abierto desde las seis de la tarde, hasta las 12 de la noche, de martes a jueves, todo el tiempo se observa jóvenes que entran y salen de las instalaciones en las que al aire libre disfrutan de música, comida y bebidas.

“Lo que más piden los clientes es un plato de nachos y lo acompañan con las tradicionales micheladas que se preparan desde hace ocho años que se abrió el local al público”, dijo Medardo Reina que adquirió El Patio desde hace más de un año.

Los fines de semana, la apertura de bar es desde las seis de la tarde y se atiende hasta las dos de la mañana del siguiente día, el cambio de vestimenta de los consumidores es notorio, ya que en su mayoría están listos para ir a entretenerse en las discotecas que están a pocas cuadras del lugar en el centro de Ibarra. Este espacio está ubicado en la calle Pedro Moncayo entre, Antonio José de Sucre y Vicente Rocafuerte, en el centro de la Ciudad Blanca, la casa donde funciona el local es un lugar antiguo con grandes pasillos alrededor de un patio, modelo de vivienda de antaño, de ahí viene su nombre. Es costumbre para Reina escuchar a jóvenes que llegan al sitio pedir un espacio solo para ellos, para esto hay una zona vip en la que celebran cumpleaños, graduaciones y más motivos de festejo. Cuando el local pasó a su dominio todos los empleados del anterior propietario se quedaron con él, y hay personas que laboran en el lugar casi todo el tiempo desde que se abrió.

Stalin Andino, profesional de gastronomía, atiende la barra del lugar desde hace siete años, empezó para cumplir sus horas prácticas de la universidad y hasta ahora continúa prestando sus servicios. “Lo mejor de este trabajo es que se conoce mucha gente y he hecho más amigos que en la universidad”, comentó Andino. El servicio y la calidad son parte de la misión de Reina y las seis personas que trabajan con él. “Estamos dispuestos a que cuando las personas lleguen se sientan como en el patio de su casa y que disfruten entre amigos en este espacio para la diversión y la buena comida”.