El nombre del barrio genera respeto

4IBARRA. A menos de 500 metros de la parroquia El Priorato se encuentra el denominado barrio La Aduana. Lleva este nombre ya que en su interior se encuentra el Centro de Formación de Vigilancia Aduanera.La mayoría de sus calles son empedradas, con alguno que otro predio que tiene la notificación del Municipio para que cumpla con el cerramiento que estipula la ordenanza del cabildo local. Es un sitio que pese a no ser visitado de forma directa, es visto todos los días, a su paso, por los ciudadanos que viajan para la zona norte del país y viceversa.

CENTRO DE ACOPIO En un breve recorrido por el sector encontramos a Raúl Castillo, él lleva más de dos años trabajando en la empresa Recipaz, la cual se dedica a comprar y almacenar material reciclado como plástico, cartón y lata. “Yo aquí mediante la utilización de una máquina embaladora me encargo de prensar el material reciclado y luego elaboramos las pacas de papel, cartón o plástico que son enviadas a Quito y Guayaquil”, dijo Castillo. Siguiendo con el recorrido por este sector, se puede disfrutar de una vista privilegiada. Desde la parte más alta del sector de La Aduana se puede observar el lago de Yahuarcocha en su máxima expresión.

Desde el mismo sitio se observa gran parte del cantón Urcuquí y parte de la provincia del Carchi. Este lugar en donde habitan más de cien familias se une mediante un puente peatonal con el poblado de El Priorato. Pero el problema es que dicho puente y que cruza la Panamericana ya tiene algunos años de construido, es por eso que el pedido de los ciudadanos es que se de un mantenimiento al puente antes de que sucedan accidentes. “Por aquí cruza diariamente mucha gente, en especial los niños y jóvenes que asisten a los centro de educación de Priorato.

También lo usamos gente que vamos a comprar”, dijo Carolina Pazmiño, ciudadana. HISTORIA “Aquí el destacamento de la Aduana ya está por muchos años. Pero un tiempo dejó de funcionar. Antes la presencia de los uniformados de esta institución nos daba mayor seguridad a nuestro sector. Ahora como que su presencia no es tan acentuada”, dijo Juan Manuel Martínez, ciudadano del sector. Y es que pocos pasos del poblado y caminando por la Panamericana norte se puede llegar hasta el Centro de Formación de Vigilancia Aduanera.

Aquí las revisiones a los transportistas y por ende a sus vehículos son constantes, en especial en horas de la noche. Según los oficiales presentes en el sitio, la droga y el contrabando de productos ilegales es lo que desde este control se decomisan, con el fin de neutralizar e impedir su camino ilegal.

El Liceo Aduanero es otra institución que funciona en el sector, solo que esta presta el servicio de educación básica y bachillerato al momento a más de 300 estudiantes de Ibarra, de otros cantones e inclusive de la provincia. Muy cerca de allí se edifican modernos edificios, estos a decir de los vecinos, son de propiedad de miembros del Ejército. Así es el sector de La Aduana.