El Nacional dejó escapar una victoria ante el líder del campeonato

Ambato. Un partido clave para la etapa. Un actor principal y otro de mero reparto en la cancha del Estadio Bellavista. Macará buscó imponer su ley en su casa y terminó resignándose. El Nacional tuvo el triunfo en su bolsillo, pero los madrugaron.

De entrada dos goles del Rojo. El primero definido de forma notable de tiro libre y el otro de tiro libre, ambos rubricados por Manuel Balda. El Nacional había inclinado la cancha y facturado ante un Macará estresado por las circunstancias.

La víspera del receso vino cargada de un síntoma particular de los ambateños. Se espabilaron, pero no lo suficiente. Exceso de intenciones hacia Juan Manuel Tévez, que siempre tuvo a dos escoltas para no permitirle darse la vuelta hacia el gol.

El complemento vino con avalancha celeste incluida. Antes de la hora de partido la mandó a guardar Moisés Corozo con un tiro libre monumental. Apenas 9 minutos después, Ronal De Jesús convirtió de penal luego de un horror de la zaga criolla.

El tramo final del encuentro dejó en claro las carencias de El Nacional. Timidez e ingenuidad de un cuarteto defensivo estéril, errático y sin ideas. Quiñónez y Batalla ponen cada que tienen chance en evidencia su falta de practicidad en el juego.

Macará terminó el partido encimado, desbocado. Los ambateños merecieron el triunfo, lo trabajaron desde lo estratégico. El Nacional concluyó con la poca gracia de toda la temporada, Favaro cada vez con los libretos más traspapelados.