El Nacional cedió un empate insólito ante Delfín de Manta, fruto de sus terroríficas fallas

Quito (API) – Hay pocos equipos tan necesitados como El Nacional de Favaro. El cuadro de los Puros Criollos ha sufrido el rigor de cargar con un equipo corto y muy susceptible a las lesiones. Luego de siete encuentros sin conocer la victoria, el Rojo se puso como meta reinventar su funcionamiento y tratar de reponerse contra Delfín de Manta.

De entrada Favaro le ganó el duelo a bustos. Un 4-1-2-2-1 fue el dibujo que utilizó el Bi-Tri para tratar de romper la horma. Los hombres clave fueron Alejandro Villalva y Manuel Balda, útiles para la transición, criteriosos para incluir a sus compañeros en el juego. Daniel Angulo, que no suele derrochar técnica, se impuso con un porte y mantuvo a los defensores del Cetáceo bien afincados en su zona.

La propuesta de Bustos fue más bien austera. A pesar de tener jugadores muy técnicos como Andrés Chicaiza y Bryan Oña, terminó apenas echando pelotazos largos en búsqueda de Carlos Garcés, un llanero solitario que tuvo que lidiar con la línea de cuatro del Rojo a pleno. En defensa, el aporte de Riveros y Cangá por delante del portero Ortiz fue flojo y desordenado, siempre perdiendo la referencia del acompañante rotativo de Daniel Angulo en la artillería de Favaro.

Al minuto 25, un progreso sorpresivo de Luis Segovia terminó en un remate formidable y colocado para superar a Pedro Ortiz y decretar el 1 por 0. Ni los mismos jugadores del Rojo esperaban esa resolución por parte del zaguero central, que desplazó el balón un par de metros y se parqueó apenas para poder sacar su misil hacia el fondo de las cuerdas.

A partir del tanto, El Nacional se animó mucho más. Al minuto 41, Adolfo Muñoz ingresó como dueño de casa a parcela manaba y echó un pase en propicia posición para que Jorge Ordóñez resuelva con una definición quirúrgica el 2 por 0 hacia el poste que custodiaba el guardameta.

Pero la factura se ampliaría antes del receso. El Nacional impuso condiciones en un recorrido larguísimo de Kevin Peralta por el andarivel derecho para sacar un centro medido que aprovechó Adolfo Muñoz para convertir el 3 por 0.

En el arranque del complemento, El Nacional siguió imponiendo su ritmo.

Pero justo cuando El Nacional había decidido quitarle ritmo a las acciones, un centro pasado de Hechalar terminó en definición de Luis Congo para el tanto del descuento. Esforzada resolución del picante delantero exImbabura y Deportivo Quito para ingresar entre los centrales del Rojo y resolver de cabeza luego de un pique extraño que brindó el esférico.

El gol impulsó la propuesta de Delfín. A falta de cinco minutos para el final, un centro cruzado propició la llegada de Williams Riveros para poner el segundo descuento para los manabitas.

Pero lo increíble se dio. Luego de ir cayendo 3 por 0, Delfín lo levantó. En una carambola, nuevamente fue Williams Riveros quien se topó con un rebote en el área y la mandó a guardar. Terrorífica reacción del fondo militar, Quiñónez y Segovia se desconectaron del partido. Un empate insólito, fruto de la paciencia de los manabitas, que se tomaron con autoridad el último tramo del juego.