El ‘Loco Zámer’, con una nueva vida y alejado de las drogas

Ibarra. Con cortas palabras Zámer Cazar expresa lo feliz que se siente y cómo ha cambiado su vida. Hace 12 años deambulaba en las calles de Ibarra, inmerso en el mundo de la droga y agrediendo a personas.

Con la ropa sucia, el cabello largo y notable locura, transcurrían sus días. Pero de un día para el otro el ‘Loco Zámer’ desapareció de la ‘Ciudad Blanca’.

Mucha gente aseguraba que desapareció, o tal vez corrió con la misma suerte de su hermano Santiago, quien se dice que falleció con una sobredosis de droga y su cadáver fue devorado por los roedores, sin embargo Zámer contó con suerte y ayuda de Dios, quien cruzó en su camino a Carlos Torres y María Augusta Pabón, propietarios del Centro de Rehabilitación José Martín, quienes luchan día a día por su recuperación.

Su rostro luce irreconocible, el paso de los años le ha marcado con arrugas y canas, pero es notable su mejoría y estabilidad. Ahora comparte la vida junto a muchas personas que luchan contra la adicción, la misma que estuvo a punto de llevarle a la tumba.

Carlos Torres, mencionó que en esa época él no podía ser ingresado a ningún tipo de centro, porque su salud mental era sumamente deteriorada.

“Su perfil era como para ser recluido en un hospital psiquiátrico, pero le llevamos a nuestro centro. Nos hicimos cargo de su permanencia, él vive con nosotros, le alimentamos y cuidamos, los chicos le quieren mucho porque es un reflejo de a dónde pueden llegar si no hacen las cosas bien o mejoran su vida”, aseguró el director del centro.

Su nueva rutina. Zámer se levanta temprano, se sienta alado de un árbol y luego los chicos le llevan a desayunar, después cumplen con las actividades diarias. Sus compañeros se preocupan siempre de su aseo personal y su estabilidad.

“Han transcurrido 12 años, él ya ha pasado a ser parte de mi familia. Algunas veces las autoridades, cuando nos han ido a hacer inspecciones, han querido que él desaloje el centro o sea trasladado a una casa de salud mental, pero no lo hemos permitido porque nosotros le cuidamos con mucho amor”, agregó Carlos.

El director del centro explicó que Zámer, en la calle, tenía una vida descompensada, sin un techo donde dormir y bajo el uso de múltiples drogas, que terminaron con su salud mental, ya que ahora tiene perdida la noción del tiempo.

“Mucha gente piensa que está muerto, pero pocos saben que está bien, ya que para nosotros su recuperación ha sido muy especial”, agregó Torres.

Gustavo Viveros (d), explicó la rutina que tiene Zámer en el centro y los controles permanentes y terapias que le realizan.