El licor provocó la pérdida de su familia y ahora está solo

Ibarra. Luis Villa ha tenido que pasar duros momentos en su vida por las malas decisiones que ha tomado. A pesar de ello no baja los brazos y sigue adelante con pequeñas ventas que le ayudan a sobrevivir.

Su vida. Luis es quiteño pero salió de la capital de los ecuatorianos con su mujer para vivir en Otavalo. El ciudadano se dejó llevar por el licor y eso le trajo varias complicaciones en su vida.

“Mi mujer me dejó porque mucho bebía. No podía controlarme y eso provocó que ya no me quieran en mi casa”, dijo Luis Villa.

Buscó ayuda. El ciudadano ha pasado por varios centros de ayuda para alcohólicos, pero no ha podido superar la bebida. A pesar de ello dice que ha puesto de su parte para disminuir las cantidades de licor que ingiere.

“Ya no tomo como antes y trato de dedicarme al trabajo para ocuparme y no estar sin hacer nada. Yo no hago maldad a nadie. Busco la manera de ganarme la vida honradamente”, expresó Villa.

Además mencionó que la gente no debe pensar que todos los que andan en la calle son delincuentes, porque muchos buscan una oportunidad para salir adelante.

Su trabajo. Luis Villa viaja a Ibarra todos los días para conseguir algo de dinero mediante las ventas. Él invierte en varios productos como recipientes de plástico que vende a USD 1 y con lo que gana al día lo distribuye en su comida, pasajes y el resto es para comprar otros productos, que servirán para una nueva venta.

“Las ventas son buenas no me quejo. Siempre hay días buenos y otros malos. Soy una persona que trabaja y no hace daño a nadie”, afirmó el comerciante que oferta sus productos en el Mercado Amazonas.

Su familia. Para Luis los momentos que atraviesa son muy duros. Cuando termina sus ventas en la Ciudad Blanca toma un bus y retorna a suelo otavaleño para buscar un sitio en donde pasar la noche. Él manifiesta que muchas veces ha tenido que meterse en las quebradas hasta que amanezca.

Al preguntarle sobre si extraña a su familia dice que pero que su problema con el alcohol los ha separado. Ahora está solo y busca la manera de salir adelante.

Villa estaría contento de poder conseguir un empleo en el que pueda ganar más dinero para salir adelante.

“Yo sé leer y escribir. Además tengo conocimientos de albañilería, carpintería y panadería”, dijo el vendedor que solicita una ayuda para conseguir trabajo.

Respaldo. Tres años lleva con la misma ropa. Así comenta Luis Villa que pide a las personas de buen corazón le donen algo para vestir. “Yo siempre estoy en los alrededores del Mercado Amazonas”, comentó.

Mensaje. El ciudadano, de 55 años, envía un mensaje para la gente: “Quiero decirles a las personas, sobre todo, a las nuevas generaciones que aprovechen de los estudios y que valoren si tuvieron los recursos para estudiar. Que sepan valorar todo lo que las vida les da y que tengan objetivos claros para llegar lejos en la vida y alejados del licor”.