El Independiente consigue un escaso punto en su visita a El Nacional

Quito. En las estadísticas se planteaba como un encuentro dado para que Independiente gane fácil. El Nacional de Favaro y sus escasos resultados en el presente no auguraban nada bueno. La hinchada no se dio cita, apenas unos cientos de fieles llegaron al Estadio Atahualpa.

El primer tramo del partido se planteó con un toma y daca. El Nacional descolgó a Lara y Muñoz en campo contrario con la misión de filtrar para Angulo, el único punta definido. Independiente replicó, Plaza-Plata-Cabeza fueron el tridente recurrente.

Con el pasar de los minutos, El Nacional recorrió mejor la cancha. Garcés y Muñoz tuvieron sendas chances de abrir el marcador. El portero Ramírez cayó en desesperación y en una jugada imprudente vio la roja por meter mano fuera de su área.

Con un hombre menos, Independiente desarmó su tridente de ataque y mandó a la cancha al postergado Hamilton Piedra. El Rojo creó al menos un par de chances claras, pero la ausencia de un delantero afinado y oportuno pesó notablemente.

El segundo tiempo arrancó con un golpe para los de Favaro. Luego de una torpeza inexplicable, Luis Segovia vio la roja. Con diez hombres por bando, Independiente aceleró, se atrevió y abrió el score luego de un remate seco de Stiven Plaza.

Pero los militares no bajaron los brazos. Independiente se relajó luego de convertir y El Nacional encontró el empate con un centro de Gracia que encontró a Daniel Angulo y su frentazo estupendo para poner el 1 por 1 en El Batán.

El tramo final fue emotivo. El Nacional intentó apelar al contraataque para doblegar a su rival, todo mientras Independiente apostó a los balones largos, a la búsqueda de sus torres. El empate los encontró a ambos, un punto austero y casi inservible.