El Imbabuñaran es recuperado

pag-6En la parroquia de Miguel Egas Cabezas se preparan espacios para mantener las tradiciones de los pueblos ancestrales de la zona, las gradas Imbaburañan son restauradas por el Gobierno Autónomo del sector con el fin de mejorar espacios de cultura y deporte.
El lugar es parte de la tradición de las comunidades de la parroquia, fiestas matrimoniales y la celebración de los cuatro raymis que reúnen a miles de personas, no solo de las comunidades indígenas, los turistas nacionales y extranjeros acompañan a los otavaleños en estas fiestas.
Este lugar según los moradores estuvo abandonado por muchos años y era difícil el acceso por la falta de mantenimiento, ahora los aproximadamente 400 metros de gradas y senderos son los adecuados para la visita de turistas y celebración de fiestas.

SENDERO
Los trabajos han avanzado en un 70%, las gradas y parte de los pasamanos están terminados, ahora ya se puede transitar por el lugar durante el día. El respeto de los pueblos indígenas a los lugares de rituales tradicionales es fuerte, al pasar por el sector el silencio se hace presente por la solemnidad del lugar.
Las autoridades del Gobierno Autónomo Descentralizado de la parroquia de Miguel Egas Cabezas, tienen el objetivo extra de que este se convierta en un lugar que visiten turistas y otavaleños para que a través de las formas conozcan parte de la iconografía ancestral y que llevando a los más pequeños del hogar se inicie un espacio en el que los niños y niñas reconozcan la identidad de los pueblos indígenas.
Al empezar el ascenso se admira pinturas realizadas por estudiantes de la Universidad Técnica del Norte en las escaleras, el trabajo de los jóvenes pre-profesionales se admira en su todo y por sus partes.
Al subir el aire empieza a sentirse más puro y la naturaleza se impone entre las cosas que hay alrededor, todo tiene un ambiente ancestral y a lugar santo, se puede visualizar las montañas y casa cercanas a la zona.
Los puentes de madera llevan hacia el centro del lugar de los rituales matrimoniales y se observa la luna y al sol que representan los días y las noches, que acompañarán a los recién casados en el matrimonio.
El deporte y la recreación es otro de los usos que se darán a la zona. El proyecto tiene un costo aproximado de 30 mil dólares y beneficia a la Comunidad de Agato del sector Cimbaloma con 600 familias. El sendero no termina con el espacio para los rituales matrimoniales continúa y es una de las conexiones entre las Cascadas de Peguche y la comunidad de Agato, los niños y jóvenes utilizan el paso para llegar más rápido a sus colegios, escuelas y universidades y de regreso a sus hogares.
Para el próximo año esperan conseguir el apoyo de la Municipalidad de Otavalo y conseguir los espacios de iluminación necesarios para que en la noche el paso sea más seguro y se pueda visualizar desde el lugar la belleza del paisaje nocturno.