El fenómeno del fútbol

galo-mantillaLuego de un mes de estar “futbolizados”, finalmente ha llegado a su fin el Campeonato Mundial de Fútbol BRASIL 2014. El mundo entero estuvo pegado a un televisor, para ver cada uno de los partidos, desde la fase de grupos hasta la misma final.


Como decía un periodista deportivo, en estas semanas “el mundo estuvo girando alrededor de un balón” y, cuando narraba el partido final, decía “desde ahora, el mundo vuelve, nuevamente, a girar alrededor del sol”. Si ponemos un poco de atención a estas afirmaciones, ciertamente que vamos a concluir diciendo que el fútbol es la mayor pasión deportiva del mundo, que el fútbol es el rey de los deportes; que el fútbol está en todas partes; que el organismo rector del fútbol mundial, como es la FIFA, tiene más poder que las mayores potencias del mundo; que el fútbol se lo juega en la noche o en el día; que en el más recóndito lugar del planeta siempre habrá una pelota de fútbol rodando; que el fútbol lo juegan el blanco, el negro, el indio, el mestizo; que para el fútbol no hay clases sociales, pues la juegan el más rico como el más pobre, sea con pelota de cuero o una de trapo; que el fútbol hace vibrar los corazones de los americanos, de los europeos, de los asiáticos, de los africanos y de los de Oceanía, que el fútbol es parte importante del desarrollo de los pueblos, puesto que los triunfos o derrotas marcan hitos en sus historias, que el fútbol marca épocas en el tiempo, pues se habla de antes y después de los éxitos o fracasos; que el fútbol es el principio y el fin de la estructura deportiva de un país, porque alrededor de él se planifican las actividades, que serán parte de su vivencia diaria; que el fútbol impulsa y dinamiza la actividad económica de los pueblos, pues se movilizan miles de millones de recursos monetarios, en una escala sin precedentes; en fin, todo lo hace el fútbol.
Y, sino es así, ¿qué pasaría en este planeta, si no hubieses el fútbol? ¿Podríamos imaginar a nuestro mundo sin el fútbol? ¿Qué pasaría si, hipotéticamente, se decretara que no se jugará, nunca más, el fútbol? ¿Podríamos vivir sin el fútbol? Interrogantes que nos hacen pensar que el fútbol es un fenómeno social, al que nunca podremos desconocer. Y Usted, ¿qué piensa estimado lector?