El estilo de vida de don Telio es fabricar joyas

Ibarra. Don Telio Manuel Valenzuela Barahona es uno de las más de 2 500 comerciantes que a diario laboran en el mercado Amazonas.

Él destaca por la habilidad de fabricar joyas, una actividad que demanda de mucha paciencia, concentración, precisión y habilidad.

Historia. Don Telio, ibarreño de 65 años de edad, nació en el barrio El Olivo, precisamente al frente de la Universidad Técnica del Norte, UTN.

Desde muy pequeño se involucró con la agricultura, pero siempre supo que eso no era lo suyo ni tampoco lo que quería ser en el futuro.

Sin embargo, cuando tenía 20 años de edad, teniendo como ejemplo a Arcesio Valenzuela, su hermano mayor, se inclinó por el oficio de ser joyero.

Y poco a poco fue aprendiendo más sobre esta actividad y cómo elaborar sus propias joyas.

Recuerda que cuando se inició en este trabajo, el gramo de oro costaba 15 sucres, valor que en la actualidad hasta puede causar algo de gracia escucharlo decir, ya que no hablamos ni de un centavo de dólar.

Sin embargo, explicó que en la presente época una gramo de oro alcanza los 50 dólares.

Para don Telio con este tipo de arte se nace, pero con el tiempo se lo va perfeccionando. El asistiendo a varios cursos fue aprendiendo más y más.

La paciencia, según él, es una de las virtudes que debe tener toda persona que se dedica a este interesante oficio.

En un local de dos metros cuadrados de ancho por dos de largo, espacio ubicado en la parte oeste del mercado Amazonas, éste artesano ibarreño da rienda suelta a las ideas que llegan a su cabeza.

No tiene idea de cuántas joyas ha fabricado hasta la actualidad, pero sabe que son muchas.

En manos de don Telio, quien solo logró estudiar hasta tercer curso (décimo año) en lo que es hoy la Unidad Educativa Teodoro Gómez de la Torre, metales como el oro y la plata se convierten en verdaderas obras de arte.

Elabora artículos como anillos, aretes, esclavas y pulseras. Pero dependiendo de la complejidad de cada pieza demanda el tiempo en que tarda en acabar un trabajo, que puede ser entre uno y dos días.

Su único anhelo es seguir con este trabajo por muchos años más, ya que crear joyas es su pasión.