Por segundo año consecutivo, el Día del Niño se celebra diferente

La emergencia sanitaria que aún se vive en el Ecuador y el mundo producto del Covid-19, provocó un cambio de 180 grados en la rutina de millones de familias. Los más pequeños del hogar también han sido afectados. Sin embargo, igual le han hecho frente a la complicada situación. Por segundo año consecutivo, ellos tienen que celebrar el Día del Niño de una forma muy diferente.

Ariana Espinosa, días atrás celebró su cumpleaños número 13. “La vida cambió mucho con este tema de la pandemia. Recuerdo que, antes de que todo esto ocurriera, en la que era mi unidad educativa se realizaban programas para celebrar el Día del Niño, donde uno compartía con los otros compañeros. Extraño todo de las clases presenciales, pero, por ahora, hay que seguir estudiando desde casa”, mencionó la pequeña.

“Casi no salgo de casa. Mi tiempo lo divido entre las clases virtuales, los deberes, unas dos horas en la televisión y las redes sociales. También, en ocasiones, realizó una serie de manualidades con mi mamá, añadió la estudiante.

Existen niños que viven otra realidad y que no descuidan el rol que les toca. Por ejemplo, Anthony Salas y Maykel Huaquerain, a pesar que no tienen, en casa, todas las facilidades para continuar con sus estudios desde sus respectivos hogares, no han descuidado su formación.

A diario, ambos acuden al infocentro de la parroquia Guayaquil de Alpachaca para recibir sus clases y realizar sus tareas.

“Esta situación sí que nos ha afectado a todos. Sin embargo, hasta que existe una solución definitiva hay que buscar la forma de continuar haciéndola más llevadera, especialmente para que los niños no sientan tanto los efectos del aislamiento”, dijo Maribel Guerrero, una madre de familia.

También explicó que cada vez que puede, junto con su hija y su sobrinos se ponen a hacer manualidades. El objetivo, lograr que los infantes también realicen otras actividades.

Ana Lucía Carrión, psicóloga clínica y que también es especialista en la atención a niñas y niños, entregó algunas pautas de lo que se debe y no hacer.  Ella explicó que todo lo que se está viviendo, ha provocado un proceso de regresión en muchas niñas y niños.

Esto quiere decir que los niños manifiestan su malestar con su comportamiento. “De alguna manera u otra, nosotros podemos darnos cuenta que en el caso de los niños pueden manifestar este tipo de actitudes. Por ejemplo, hacer sus necesidades biológicas en la cama, comerse sus uñas, o arrancarse el cabello”, explicó Carrión.

En cualquier momento, los infantes deberán regresar a las clases presenciales.

La experta en salud mental recomendó que los cuidadores directos o los padres, ya tiene que, de apoco, ir hablando con los pequeños sobre ese tema, ya que en muchos niños se ha presentado el síndrome de la cabaña. Esto significa, que en muchos se ha generado una adaptación muy profunda a estar cómodos en casa.