“El cura José Carlos Tuárez debería dar un paso al costado”

Ibarra. El cuestionado caso del cura Carlos Tuárez co-mo presidente del Consejo de Participación Ciudadana y Control Social (CPCCS) sigue dando de qué hablar. Uno de los más críticos es el consejero alterno David Rosero, que ya conoció las hieles cuando estuvo en ese organismo.

¿Qué piensa del caso Tuá-rez? Como consejero alterno, me he sentido sorprendido e indignado por lo que viene sucediendo en torno al presidente del organismo. Tal como están las cosas, el señor Tuárez debe dar un paso al costado porque su falta de probidad lo inhabilita para poder combatir la corrupción.

¿Hay desconfianza en el organismo? El CCPCS debería estar dedicado a la lucha contra la corrupción y a investigar las denuncias que están en la Fiscalía y que tienen que ser impulsadas por el Consejo.

¿Está decepcionado de lo que ocurre? Cuando la opinión pública y la sociedad civil denuncian una serie de situaciones lamentables, nos damos cuenta que hemos participado en las anteriores elecciones con verdaderos tramposos.

¿Verdaderos tramposos? En la práctica resulta así, porque no solo se calificó a personas que no podían ser parte de la papeleta electoral, sino que su probidad, su honorabilidad y haber incumplido la normativa del CPCCS hoy se genera dudas y se pone en evidencia.

¿El problema es solo de Carlos Tuárez? El principal responsable de esta omisión es el Consejo Nacional Electoral (CNE) y no solo Diana Atamaint, sino el consejero Cabrera. Hay excepciones que puedo destacar entre ellos el doctor Verdesoto y el vicepresidente Pita que han señalado que no se podría haber calificado al cura Tuárez, entre otros, por violar expresas normas.

¿Tuárez estuvo calificado desde el inicio? La comisión de verificación en inicio calificó a 28 personas y no estaba el cura Tuárez dentro de los calificados, pero luego de una apelacion, en forma sorprenden te ante el CNE, con los votos de Atamaint y Cabrera, se decidió calificarlo.

¿Él tenía prohibiciones? Entre las prohibiciones, por ejemplo no se puede ser afiliado, adherente o miembro de una organización política y Tuárez era afiliado al Partido Socialista del que se desafilia tres meses antes, cuando el reglamento establece cinco años antes. Solo eso ya era una causal para no posibilitar su participación. Si entramos al tema de la hoja de vida y los cargos que dice haber ostentado, hay todavía mayores dudas que van en contra de la transparencia.

¿Y el patrimonio y la pro-hibición de la iglesia? Lue-go salen los temas del patrimonio, de que se habrían puesto pólizas a su nombre afectando a una persona de avanzada edad de Ibarra, luego las ejecutorias en el cargo y las desatinadas declaraciones de que el habla solo con personas de su jerarquia, entre otras cuestiones, mezclando lo religioso con lo político que afecta a la ética.

¿Y la acción de la Asam-blea? La Asamblea Nacional debe fiscalizar, no solo llamándole a un juicio político a esa persona, sino a los miembros del CNE que no hicieron su trabajo bien. Hay duda de cómo llegaron otras personas al CPCCS que hoy están vinculados al exmandatario.

¿Como alternos que han hecho ustedes? Sesionamos en Quito ante esta crisis institucional y hemos definido algunos temas urgentes.

Primero exigiendo que se investigue las denuncias en contra de Tuárez y de otros miembros del CPCCS en la Asamblea Nacional, la Contraloría y la Fiscalía; se pidió a la Contraloría se haga una auditoría también al proceso de calificación.