El cuarto para Brasil

Una Holanda pragmática y veloz en el contraataque venció por 0-3 a Brasil, removió la profunda llaga que el 1-7 ante Alemania abrió en el “pentacampeón” y se quedó con el tercer lugar del Mundial disputado en el “país del fútbol”.

el encuentro. Con solo dos minutos de juego, Van Persie buscó la primera carrera de Robben, que fue interrumpida por un claro agarrón de Thiago Silva que el árbitro argelino Djamel Haimoudi consideró dentro del área y sancionó con penalti. Holanda sumó su primer tanto en botines de Van Persie. Con esa madrugadora ventaja, Holanda cedió espacios y se dedicó a su especialidad.
Aguantar atrás para sorprender con velocidad a la contra.

parecía goleada. El fantasma de la goleada alemana en semifinales se despertó en el minuto 17, cuando De Guzmán, que reemplazó a un Sneijder  que se lesionó al calentar, escapó por la derecha, centró y el mal despeje de David Luiz lo recogió Blind para volver a batir a Julio César.
desesperación y la estocada final. Cundió la desesperación en la selección brasileña, desapareció el poco juego de conjunto que había y el equipo de Scolari apostó en la individualidad. Sobre el final, en un postrero intento, Scolari quiso apelar a la potencia de Hulk, que entró por Ramires, pero tampoco funcionó y Holanda volvió a golpear y anotó el 0-3 en el minuto 90, a través de Wijnaldum. El marcador final fue de 3 por 0 a favor de la “Naranja Mecánica”.

la hinchada. Aunque parecía presentir que el equipo de Scolari no tenía cómo reaccionar, la hinchada brasileña dejaba claro que quería pasar la página del 7-1 alemán y no paró de alentar al equipo hasta casi el final, porque tras el tercer gol estalló en protestas. Pero así como animaron casi hasta el final a sus jugadores, las tribunas no dejaron en paz a Felipao y lo abuchearon del primero al último minuto. Si hay un culpable del desastre de Brasil en casa fue de este entrenador.