“El Cordicom y la Supercom eran puntas de lanza para silenciar, acallar y sancionar”

Ibarra. El presidente del Consejo de Regulación, De-sarrollo y Promoción de la Información y Comunica-ción, ingeniero Galo Ceva-llos Mancheno, está convencido que la esencia del anterior Cordicom desapareció y que hoy es un nuevo organismo “que se basa en la capacitación como una clave del trabajo institucional, la generación de normativas para fomentar la libertad de expresión y la difusión de publicaciones para acercar a la academia a la sociedad”.

Cevallos Mancheno estuvo en Imbabura para reunirse con autoridades políticas, universitarias y ciertos medios de comunicación a quienes concedió entrevistas. En ENtv y diario EL NORTE, el actual presidente del organismo, no tuvo ningún empacho a la hora de deslegitimar lo hecho por el Cordicom y la Su-percom (ya desaparecida), en el anterior gobierno.

¿Aparte del nombre, qué ha cambiado respecto al anterior Cordicom? El Es-tado tenía una larga deuda con el periodismo, deuda que paulatinamente ha empezado a ser devengada y pagada. Los cambios son sustanciales.

¿Cómo sentir que se paga esa deuda? El primer pago de esa deuda fue la promulgación de la nueva Ley Or-gánica de Comunicación que fue publicada en el Re-gistro Oficial el 20 de febrero de 2019 y con ella se suprimió la Superinten-dencia de Comunicación (Supercom) que era un ente silenciador, acallador, sancionador de los periodistas y de los medios de comunicación.

¿Eso ha cambiado radicalmente? Antes no se promovía, sino que se perseguía. Hoy hablamos de la promoción de la libertad de expresión y el derecho a la información y comunicación que son derechos humanos.

¿Cómo analiza lo que ocurrió antes? Con la promulgación de la nueva Ley quedó desterrada esa larga etapa oscura que hizo mucho daño al país y al sistema de comunicación. Antes el Cordicom y la Supercom eran las dos puntas de lanza que utilizaban una pinza para silenciar, acallar y sancionar, ahora el Consejo de Regulación, Desarrollo y Promoción de la Informa-ción y Comunicación está para trabajar de la mano bajo un esquema de construcción colectiva con los actores fundamentales de la comunicación.

¿Cuáles son esos actores? Comunicadores, trabajadores de la comunicación, medios de comunicación, asociaciones, directivos de canales de televisión, AER, la academia, periodistas, organismos internacionales como la Unesco, Ciespal, relatores del sistema integral de derechos humanos, Aedep y por supuesto las organizaciones de la sociedad civil.

Ustedes ahora están encargados del Sistema de Co-municación, ¿qué contempla aquello? El sistema congrega a la institucionalidad pública, porque eso somos con autonomía administrativa, financiera y técnica. Yo no dependo del gobierno nacional porque yo tengo libertad de acción y de pensamiento, que es lo lógico, porque no puedo tener un eje que me marque el camino.

Cuándo se vivía esta etapa de crisis y persecución, ¿dónde estaba usted? Yo he tenido varias actividades, todas encaminadas a lo que son procesos de reforma, reestructura, implementación de nuevas leyes, nuevos reglamentos y por ende modificaciones o reformas organizacionales, definición de protocolos, mecanismos y herramientas que permitan promover un cambio. Lo que busco es retroalimentar una política pública para que sea productiva, eficiente y eficaz.

¿Hay un antes y un ahora? Antes se perseguía y se acallaba, ahora lo que queremos es lograr proteger el trabajo de los comunicadores, evitar el riesgo de quienes están en situación de vulnerabilidad en el cumplimiento de su tarea.

Su tarea en sí… Mi inclinación es defender los postulados y principios de lo que es la comunicación y el trabajo de los comunicadores. En las próximas semanas presentaremos el contenido teórico de la política pública de protección de los comunicadores en situación de riesgo. Aquí juegan un papel importante los propios medios con sus códigos deontológicos que tienen que proteger el trabajo de sus colaboradores.