El comercio en Los Ceibos también ‘muere’ de a poco

En Los Ceibos el comercio también se está ‘muriendo’ de a poco, aunque ya no existe toque de queda, ni restricción vehicular y cuarentena, la reactivación económica aún sigue baja, así lo han manifestado algunos moradores.

Normalmente en este sector, que se volvió bastante comercial antes de la pandemia, algunos locales cerraban pasada las 22:00, pero por la falta de clientes y las bajas ventas, ese horario ya no es el mismo.

Un ejemplo es lo que ha pasado con el negocio de Sandra Moncayo, quien antes de marzo vendía 50 almuerzos diarios e incluso le hacía falta; ahora solo llega hasta 10.

Considera que el movimiento está en un 10 %. Además, cuando recién empezaron a abrir preparaba hasta 10 almuerzos por día, “es prácticamente nada, no trabajamos ni con la mitad que se trabaja antes, igual nos mantenemos aquí”.

Durante los meses de cuarentena comentó que les bajaron dos meses el valor del arriendo, pero ahora se mantiene. Normalmente el costo de arriendos en Los Ceibos está ente 400 a 600 dólares. Antes también trabajan hasta los domingo, pero ahora se mantienen abiertos los sábados hasta las 22:00.

“Nuestro movimiento en la noche era hasta la madrugada”, dijo Sandra.

Por las noches el sector también registraba un movimiento comercial alto, pero la pandemia provocó que esto baje por completo. Así como en las mañanas, son pocos los locales que se mantienen abiertos.

Sin embargo, el negocio que genera ingresos ahora, desde que inició la pandemia en marzo, es la venta de verduras o productos de primera necesidad, aunque algunos consideren que les alcanza para pagar lo básico del hogar.

Juan Manuel Mungabusi se arriesgó a arrendar un local en plena cuarentena (abril), a pesar de que en la zona hay competencia, no se queja con su puesto de verduras y frutas.

Antes se dedicaba a la agricultura y albañilería, pero como esto se paralizó, junto a su esposa se montó este pequeño negocio, “gracias a Dios sí sale para la vestimenta, la comida y cualquier cosa”.

Sobre los otros locales similares, indicó que “toca atender bien a los clientes y el producto tiene que ser bueno”.

La delincuencia e inseguridad es lo único que les preocupa a los habitantes del sector, ya que recientemente se registró un asalto en un local.

“Yo creo que aquí en este barrio todavía no son organizados porque por ahí roban y solo ven nomás, toca tener un poco de precaución”, dijo Juan Manuel, quien agregó también que espera que el personal de la Policía Nacional realice controles permanentes por esta zona.

Amparo Ortiz también abrió un negocio de productos de plásticos hace un mes aproximadamente, “pensábamos que el movimiento iba a hacer como antes, porque nosotros siempre veíamos que en esta calle (El Retorno) había bastante gente, hasta de noche”.

A inicios de la pandemia comentó también que las ventas se bajaron, “no hay gente y así pasa todo el día”, manifestó, aunque Amparo añadió que pasada las 18:00 la actividad comercial sí se reactiva pero no como se lo espera.