El cine y literatura

No toda gran novela de la literatura es susceptible de ser llevada al cine, ni toda película que se basa en una obra literaria es necesariamente fiel en su forma y en su contenido a la pieza literaria que la inspiró. Yo mismo me he llevado decepciones con películas cuyos libros los había leído antes; en varias de ellas solo noté el afán mercantilista de las compañías cinematográficas a los que solo les interesó explotar El “boom” de la obra literaria, sin respetar la narrativa ni el propósito del escritor. Y viceversa, ha sido peor aún mi experiencia cuando primero vi la película y después, motivado por ella, leí la obra literaria que la inspiró, a veces solo comprobé que, gracias al talento del director del film, la obra literaria salió injustificadamente mejorada, pues el libro realmente, salvo la anécdota, era de pésima calidad. Mi conclusión es que el cine es un lenguaje y la literatura otro, y que, ver “El viejo y el Mar” o “Zorba el Griego” estupendamente protagonizadas por Anthony Queen o el “Doctor Zhivago” por Omar Sharif, para nada es equivalente a leer las obras y viceversa, aunque están unidas por el cordón umbilical del argumento. Hago esta reflexión a propósito de que la Sala de Cine “Sebastián Cordero” del Colegio “Simón Bolívar”, Kulturarte y El Frente de Artistas y Gestores Culturales del Ecuador-FAGCE se hallan presentando en Ibarra un “festival” de cine basado en las obras de García Márquez, el mismo que ha despertado gran interés del público ibarreño.