El CETAD es sinónimo de vida y amor

Otavalo. Una imponente casa ubicada en la calle Alberto Suárez Dávila y José María Troya, en la ciudadela Rumiñahui, al norte de Otavalo, se ha convertido en un referente de vida.

Dos visiones. Desde afuera solo se divisa un vistoso rótulo que indica que ahí funciona el Centro Especiali-zado de Tratamiento a Personas con Consumo Problemático de Alcohol y Otras drogas CETAD.

Puertas adentro todo es diferente. Un grupo de profesionales en distintas áreas de salud lideran un equipo de recuperación a los adolescentes que están en proceso de recuperación.

Escenario. Este lugar tiene capacidad para 20 adolescentes, cuenta con 20 camas y todos los servicios de psicología clínica, nutricionista, trabajo social, personal itinerante en el área de salud, psicología y psiquiatría.

Este centro es el primero en su clase en la provincia de Imbabura, implementado y operativo desde de diciembre de 2016

“Tenemos laboratorios para terapia ocupacional. La rehabilitación que se hace es de manera integral”, destaca Gonzalo Jaramillo, coordinador zonal de Salud.

Garantizado. El CETAD es un establecimiento de Sa-lud Pública que se encuentra legalmente registrado en el Tercer Nivel de Atención.

Atención. El CETAD presta servicios especializados a adolescentes varones de 12 a 17 años 11 meses de edad con problemática de alcohol y otras drogas. “Aquí aprendí que todo laberinto tiene salida”, afirmó un joven que se encuentra en proceso de recuperación.

Mediante el tratamiento residencial se realizan actividades destinadas a la prevención, diagnóstico, tratamiento, rehabilitación, reducción de daños, inclusión e integración social.

Se estima que en el Ecuador unas 85.000 personas tienen adicción a las drogas. De ellas, unas 5.000 requieren internamientos para su tratamiento.

Testimonio. “Gracias a Dios y a la atención que me brindaron ahí pude recuperarme. Fueron momentos muy buenos los que viví cuando estaba internado. Hoy estoy en un 99 por ciento curado de esta enfermedad”, dijo Christian L, un joven de 19 años de edad, que dio su testimonio a EL NORTE sobre su proceso de recuperación hace 2 años.