El caso Proinco, la pesadilla de 1 432 personas afectadas

Ibarra. La lucha que inició hace dos años por la devolución del dinero por parte de Proinco, sociedad financiera liquidada, aún no culmina. 1 432 familias de todo el país están afectadas y el monto alcanza los 100 millones de dólares, entre depósitos en efectivo y joyas que hasta el momento tampoco han sido devueltas, informó Carlos Viñán, quien forma parte del Comité de afectados de Proinco.

Proceso. “No sabemos qué pasó con el dinero”, dice Viñán. Los perjudicados incluso han llegado en busca de apoyo hasta la Presidencia de la República, pero no han obtenido respuestas claras.

Recalca que se trató de una estafa masiva y enfatiza que, contra Santiago Ribadeneira, quien desempañaba como presidente Ejecutivo de Proinco, se presentaron 650 acusaciones particulares.

“El poder económico ha movido muchas cosas a favor de Ribadeneira”.

Viñán informó que Ribade-neira busca solucionar el problema ofreciendo activos correspondientes a terrenos sobrevalorados, para determinados grupos, por ejemplo, “un terreno que cuesta 480 mil dólares que lo pongan en 12 millones o 16 millones es imposible. La situación es grave”.

Carlos Viñán tenía en Proinco, 180 mil dólares, a plazo fijo, producto de ahorros de toda la vida, para un fondo de educación para su hijo que estudia en el extranjero, además de la jubilación de su esposa y un monto de un familiar para un tratamiento médico de una persona de la tercera edad.

Freddy Mejía, otro de los afectados, menciona que se crearon empresas de papel en las que se hacían préstamos entre ellas y se dilapidaba el dinero de los clientes.

Aunque en primera instancia se dictaminó la sentencia, no se define la reparación integral para los afectados. “No existe un término legal ni uno que nos garantice la devolución de nuestras acreencias”.

Cuando cerró Proinco, “la Mutualista Pichincha realizó acuerdos”, pero no se concretaron soluciones.

Mejía tenía 77 mil dólares en Proinco, fruto de liquidaciones y venta de ganado, con lo que tenía planificado comprar un departamento en Quito. “Todo esto se perdió”. Enkayser, afectó a personas con $21 millones. Mark Trade con 66 millones y Minga Corp y La Yapa con 11 millones.

Las cuatro son empresas que, según Mejía, estaban relacionadas con Proinco.

“Hay personas que dejaron todo su oro y hasta el momento no se ha entregado ni un solo gramo”.

Carlos Viñán asegura que sin autorización de los depositantes de Proinco, su dinero fue a parar en las empresas antes citadas.

“Del dinero no asoma nada, no sabemos qué hicieron y estamos a la deriva.

Tres maestros jubilados murieron; estamos en una situación familiar grave. Nadie dice nada de nuestro dinero. En Ibarra mucha gente perdió dinero”.

Carlos Viñán enfatizó que Paola A. manejaba la oficina de Proinco en Ibarra, era la máxima captadora de clientes.

“Ella fugó con dinero de los depositantes de Imbabura”, recalca.

Las empresas asociadas a Proinco están en proceso de liquidación.

“De este proceso no vamos a obtener absolutamente nada. Todas fueron empresas de papel y propaganda”, sostiene Viñán.

La mayoría de afectados tenía sus ahorros para invertirlos en educación para sus hijos, salud, liberación de deudas, mientras que también depositaron jubilaciones en su totalidad.

Además se invirtió en proyectos mobiliarios que nunca se concretaron.

“La estafa también es inmobiliaria, estamos hablando de 3 000 afectados adicionales (a los 1 432) con un monto de perjuicio que aún no se ha cuantificado”, manifiesta Freddy Mejía.

“Hemos sido perjudicados por todos los frentes, desde Fiscalía, que nunca emitió medidas cautelares pertinentes para garantizar la devolución de nuestras acreencias”, enfatiza uno de los perjudicados.

Proinco Sociedad Financiera empezó a liquidarse hace dos años. En Imbabura también hay perjudicados.