El caos se apodera nuevamente de Venezuela

venezuelaokokokSi el sábado Caracas amaneció con una Fiscal general destituida y que no podía ingresar a la sede del Ministerio Público porque un grupo de militares se lo impedía, hoy el gobierno de Venezuela anunció que retomaba el control del Fuerte Paracamay, en Valencia, la tercera ciudad del país, 160 kilómetros al oeste de Caracas después de que un grupo de civiles, dirigidos por Juan Caguaripano, un excapitán expulsado del ejército y ha protagonizado en el pasado hechos similares, llamara a la rebelión a través de un vídeo.

Diosdado Cabello dijo a primeras horas del domingo a través de su cuenta de Twitter, que el fuente fue atacado por “grupos terroristas mercenarios” y la situación está bajo control. La televisión mostró vídeos en los que se oyen algunos disparos, se pide a los hombres vestidos de militares entre los que había al menos, un teniente desertor, que se entreguen y se ve a manifestantes civiles protestando en los alrededores del cuartel, ya controlado por la Guardia Nacional Bolivariana. El control de la situación fue inmediato.

Según el Ministerio de Defensa, fue la propia dotación del cuartel la que detuvo a las personas que ingresaron en el recito. Apenas tres horas después de que llegaran los efectivos policiales al fuerte tomado por el grupo de personas dirigidos por Juan Caguaripano, Jesús Suárez Chourio, Comandante General del ejército grabó un video rodeado de oficiales y soldados en el patio del fuerte para mostrar el control de la situación.  Los detenidos por lo sucedido en el Fuerte Paracamay son siete. En el vídeo llamando a la rebelión aparecen 15 personas vestidos de militares. Varios han huido con armas sustraídas del cuartel.

Por otro lado, un grupo de sujetos encapuchados incendió la sede del Banco de Venezuela, ubicada en la avenida Bolívar Norte de Valencia, estado Carabobo, durante la tarde de este domingo. Usuarios de las redes sociales reportaron que el hecho ocurrió en las inmediaciones del lugar donde ocurrieron enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas de seguridad del Estado.