El baloncesto es la razón de Ruedas Sin Fronteras

Ibarra. El Club Deportivo ‘Ruedas Sin Fronteras’ sigue escribiendo su propia historia.

Lo que inició hace tres años como una idea de tres estudiantes de la Universidad Técnica del

Norte, al momento está consolidada.

Inclusión. “Al ver el deseo de las personas con discapacidad física de acceder al deporte inclusivo comenzamos a salir los sábados”, recuerda Cinthia Vallejos, quien es la coordinadora del equipo.

Los comienzos fueron duros. Al primer entrenamiento solo acudieron tres personas; actualmente hay 20 jugadores, que se entrenan todos los sábados.

“Más que un equipo de baloncesto es un grupo de apoyo para las personas con discapacidad física”, agrega Vallejos.

Preparación. Los entrenamientos son sagrados. Inician con una charla donde todos cuentan lo vivido durante la semana. Tras 30 minutos de tertulia, comienza lo bueno. Se hacen en parejas que ya se tiene definidas y empiezan los sorteos para armar los equipos y empezar los entrenamientos.

Sentir. “Llevo seis meses en el equipo. Este deporte nos permite desestresarnos. Somos una verdadera familia”, dice Luis Valencia, uno de los jugadores.

Valencia es de Esmeraldas, está en tercer semestre de contabilidad y auditoría de la Universidad Técnica del Norte. Hace ocho años está en silla de ruedas, pero esto no es impedimento para cumplir sus sueños.

Pero no todo es color de rosas. La falta de sillas de ruedas apropiada para esta disciplina es el gran inconveniente. “Necesitamos u-na ayuda, ya somos un club jurídico”, dice Carlos Barriga, dirigente del club quien pide el respaldo de las autoridades.

El baloncesto se ha convertido en el deporte que les ha permitido mejorar sus estilos de vida. El club ‘Ruedas Sin Fronteras’ se abre camino en el tema de deporte adaptado.
Luis Valencia (amarillo) es uno de los jugadores más destacados del club ‘Ruedas Sin Fronteras’, elude la marca de Renán Bonifaz. Ellos entrenan todos los sábados en las canchas de Yacucalle.