El Ateneo de Olmedo

Según el historiador Emilio Hidalgo, “Los escritores de fines del siglo XIX e inicios del siglo XX se diferenciaron de los anteriores porque crearon revistas literarias y círculos de reflexión sobre su oficio, con un sentido de autonomía radical, en nombre del “ideal” de ser modernos. Para ellos la crítica literaria desempeñó un rol primordial en la formación de nuevas sensibilidades culturales. Su actitud frente al hecho artístico los convirtió en escrutadores letrados de su medio, al mismo tiempo que en artífices de su propio campo de creación intelectual”. “Sociedad letrada y modernidad en Guayaquil (1895-1920)”.

A principios del siglo XX se crearon centros literarios en Guayaquil. El más destacado de ellos fue: el Ateneo de Olmedo, fundado el 19 de marzo de 1903, que difundía la Revista Olmedo (1903-1906) y realizaba eventos culturales.

La investigación de Hidalgo, señala que: “En 1903, el Ateneo Olmedo estaba integrado por 70 miembros, con un directorio encabezado por José Domingo Elizalde Vera (presidente), Jaime Puig Verdaguer (vicepresidente) y José Antonio Campos (protector).

Llama la atención que entre los 70 socios del Ateneo Olmedo no constara una sola mujer. Me pregunto si en los estatutos del Ateneo –lastimosamente, no he podido ubicarlos– se impedía la participación femenina. Sin embargo, es conocido que la intervención de la mujer en la esfera pública, hacia 1900, era prácticamente nula.