El arte de la cocina se muestra en “Cayenna”

cayennaIBARRA. Hace seis meses una venezolana y una colombiana emprendieron un proyecto gastronómico en Ibarra. Se trata de Cayenna gourmet-café y lounge.

Irma Pérez de 50 años de edad es oriunda de Caracas y es una de las propietarias. Ella llegó al Ecuador hace dos años.

Lo que la trajo a este país fue una oferta de trabajo que le hicieron a su esposo. Allí empezó todo. Conoció a Johana Rincón, colombiana y docente, quien es su socia del restaurante.

Para montar el negocio recorrió varios almacenes en busca de objetos novedosos como por ejemplo lámparas o adornos tradicionales.

Del diseño se encargó Irma. No fue nada fácil crear un espacio acogedor en el cual se mezcla lo antiguo con lo moderno. El primer restaurante se ubicó en la calle Grijalva y Bolívar. Allí se inauguró este sitio. El lugar es fácil de identificar. El rótulo tiene un diseño especial, pues hay una bicicleta y una planta denominada Cayenna, que según Irma es una flor típica en Venezuela.

“Quisimos darle un toque gastronómico que incluya la bicicleta como un medio de transporte rápido y sin contaminación”, dijo Irma, quien hace dos meses junto a Johana decidieron mudarse a la avenida Mariano Acosta.

PROYECCIÓN

En ese lugar el sitio es amplio, pues la capacidad es para cerca de 25 personas. Hay una chef venezolana. Ella es Anaís Cabrera, quien hace una semana llegó a Ibarra desde la capital venezolana. Anaís tomó la batuta para preparar platillos típicos de Venezuela pero también de otros países como por ejemplo de España.

A las 10:00 de martes a sábado el restaurante Cayenna abre sus puertas.

A esa hora se puede encontrar de todo. Desde postres hasta comida vegetariana.. Pero desde la semana pasada probaron con el servicio de almuerzos.

“Empezamos con desayunos y cenas. Ahora incorporamos almuerzos y próximamente días temáticos de gastronomía”, dijo.

Pero el principal objetivo no es ese sino la proyección es expandirse por toda la ciudad y llegar a otros cantones. En eso trabajan estas tres mujeres foráneas que lo único que buscan es consentir a los ibarreños a través de la alta cocina. La idea ahora es posesionar la marca y convertirse como uno de los mejores de Imbabura.