El aporte estatal a los GADs

En tiempos de centralismo pasado la preocupación de los municipios intermedios y pequeños era interminable. Las autoridades municipales o provinciales tenían que hacer antesala en los ministerios para ver si el “milagro” de conseguir los recursos para obras y proyectos se concretaban.

Era obvio que los municipios y gobiernos provinciales grandes eran los predestinados a recibir mayores rentas y máxime si de por medio estaba la identificación política de las autoridades locales con las autoridades nacionales del gobierno. En todo caso, muchas cosas han cambiado, aunque, nadie duda que las rentas y aportes estatales son clave para los municipios pequeños. El anuncio del presidente de la República en el sentido de que “no se entregarán más subsidios a los gobiernos seccionales” a varios de los organismos seccionales, como Guayaquil y Cuenca, por ejemplo, no les preocupó, pero sí a los GADs considerados chicos. Pese a que no se cuantifican los efectos de esa decisión, es necesario comprender que ello conlleva a una definición de competencias, porque muchas veces los recursos humanos, técnicos y sobre todo económicos estaban mal empleados. Es hora de clarificar las cosas y saber quién hace qué, para no duplicar esfuerzos e inversiones.