El Ángel Kalpay es cultura y tradición

kalpayMantener las tradiciones del pueblo indígena y fortalecerlas en el espíritu de los jóvenes es el objetivo de los integrantes y dirigentes del Centro Intercultural Yawar Wawki Yarina, hoy se realizará un evento lleno de cultura, colores, música y con el personaje principal del tiempo de difuntos el Ángel Kalpay.
El Ángel Kalpay es parte de la tradición del Pueblo Kichwa, un hombre que reza por las casas de las comunidades indígenas es conocido como un espíritu de luz, en el evento será el encargado de explicar la necesidad de practicar las actividades autóctonas.


El Museo Viviente Otavalango es uno de los atractivos más visitados por los turistas, en el espacio se conoce el porqué de cada una de las costumbres ancestrales como la vestimenta, la alimentación, las fiestas y más.
Un recorrido que hace vivir la tradición del pueblo indígena aumenta el conocimiento de los estudiantes de primaria, secundaria y universitarios sobre lo trascendental de mantener la cultura indígena viva en la gente.

ÁNGEL KALPAY
En el centro cultural se realiza eventos que permiten vivir la tradición de los pueblos y nacionalidades indígenas en fechas especiales, que las familias participen es parte fundamental del proceso.
El festival Ángel Kalpay se realiza junto con el Colectivo de Investigación Musical y Dancística Humazapas quienes escudriñaron, a través de Taitas y Mamas, datos de las costumbres de “los antiguos”, en tiempo de difuntos.
El 2 de noviembre el Ángel Kalpay, visita los hogares de las comunidades indígenas y junto a ellos reza, padres nuestros y ave marías, con el fin de pedir por el alma del difunto y el bienestar de los miembros de la familia. Su principal obligación es anunciar que llegó el día de los muertos.
En el ingreso a los domicilios las familias tienen la obligación de manifestar su agradecimiento a quien representa al personaje ancestral con la entrega de alimentos cosechados en sus terrenos o el pan que amasaron para compartir en el cementerio. Colada Morada, maíz, mote, cosas finas, champús o los alimentos que prepararon, que eran parte de los preferidos del ser querido que está ahora junto a la Divinidad.
Hay personas que piden al sabio rezador que les acompañe por más ocasiones en sus casas por las necesidades que tienen para que interceda por paz, tranquilidad, fortaleza y pedidos materiales y espirituales que no haya en casa.
En los cementerios del pueblo ancestral se observa entre las multitudes a personas vestidas de blanco con una campana de bronces y agua bendita para interceder ante el Padre Celestial por quienes están en la eternidad.
Mientras las familias en el panteón comen los alimentos que más le gustaba al ser querido que visitan en su tumba, esperan el paso del Ángel que con oraciones da solemnidad al compartir de los presentes.
En honor a todos los conocimientos de los sabios de las comunidades se realiza este festival que contará con música, danza, teatro y más demostraciones artísticas que permitirán a los asistentes reconocer la cultura del tiempo de finados.
En la presentación participarán Humazapas de Turucu, Pacha Gullin de Chimborazo, David West Canadá y el Ensamble Yawar Wawky Yarina. La puesta en escena quiere crear espacios para que los artistas ecuatorianos e imbabureños tengan un lugar donde formarse y poner en evidencia lo aprendido en público.
El montaje del escenario será apropiado a la época de los difuntos y el personaje principal del evento contará las historias vividas por los ancestros del pueblo indígena. Todo acorde a las tradiciones del pueblo autóctono de la zona de Otavalo y Cotachachi.
En el programa existirán ritmos musicales que son parte de la tradición de la cultura andina: Jalima, chimbapura, fandango y walin walin. Estas armonías se entonan en los velorios cada uno tiene su espacio en los tiempos de oración por los difuntos de acuerdo a la edad.
El evento tiene un fin solidario, se recolectará con las entradas y colaboraciones de alimentos y ropa en buen estado se ayudará a los Taitas y Mamas de bajos recursos de las comunidades.

TALLERES Y CULTURA
La antigua fábrica San Pedro, un lugar en el que los antiguos obreros que sufrían explotación, recibieron por pago por los años de trabajo, aproximadamente 30 familias se dedican a cultivar el arte y la tradición en la mente y el corazón de los niños y jóvenes Otavaleños.
Docentes de la escuela de artes enseñan a sus estudiantes la entonación de los instrumentos andinos, los alumnos llenos de emoción se apoderan de la cultura que les pertenece por nacimiento y herencia.
Guitarra, charango, flauta, zampoña y más instrumentos de cuerda, vientos y percusión aprenden a entonar los estudiantes, que llenos de ilusión esperan su presentación al público que se haga presente en su primer concierto.
Los talleres de danza permiten que los alumnos expresen con sus movimientos el amor a la cultura y la importancia de demostrar las expresiones artísticas de los pueblos ancestrales para que con la belleza y concentración en los pasos de baile más personas valoren la tradición.
Los colores no pueden faltar en el lugar, los pasillos de las casas antiguas están llenos de pinturas realizadas por artistas ecuatorianos, mientras se pasea por los pasadizos se respira un ambiente de paz, tranquilidad y en la mente se siente lo que cada uno de los pintores quiere transmitir con los trazos y el balance de los tonos utilizados para transmitir sus emociones.
En los talleres no pueden faltar los procesos de enseñanza-aprendizaje del idioma Kichwa, adultos, niños jóvenes y familias participan en las clases del idioma ancestral de los pueblos indígenas. Con el fin de ampliar el campo de conocimiento se imparte clases de francés, inglés y español.