El amor de su vida estaba en un asilo

asiloEl asilo León Ruales fue el lugar indicado para conocerse, entrar en confianza y jurarse amor eterno. Cristóbal y Rosa, dos ancianos del asilo, tomaron la decisión de casarse, lo hicieron con invitados, música y por supuesto con los respectivos padrinos, quienes llegaron de España, exclusivamente para este acto de amor.

CUPIDO LOS FLECHÓ Segundo Cristóbal Lazo, de 73 años, llegó al asilo hace más de dos, sin pensar que en el León Ruales, estaría quien desde ayer se conviritó en su esposa, se trata de Rosa Piguaña Bolaños, quien tiene 80 años de edad y que considera que para el amor definitivamente no hay edades. Sus padrinos Pablo Lazo (ecuatoriano) y Angelica Pérez (Colombiana) se conocieron gracias a Segundo, quien ayer lucía un elegante traje color café claro, propicio de un novio lleno de felicidad. Los padrinos dentro de la alegría recordaron que Segundo Cristóbal nunca se había casado. “Soy el hombre más feliz del mundo, viví 39 años en Colombia y 12 España. Ni en sueños pensaba encontrar el amor de mi vida aquí, ya que ella (mi esposa) es de Galápagos”, dijo el flamante novio. “Yo soy de Colombia, pero viví 10 años en Galápagos, yo llegué primero aquí al asilo”, dijo Rosa Piguaña Bolaños, quien lucía un traje de novia color blanco. “Yo nunca me había casado, no tengo familiares por aquí y me siento contenta muy feliz de ya no vivir en soledad”, dijo.

DIRECTORA DE ASILO “Ella (Rosa) llegó antes que él al asilo, ella se encuentra en el asilo tres años, y él un poco más de dos”, dijo Esperanza Malta, director del asilo. “El jueves pasado se casaron por lo civil y hoy lo hicieron por la iglesia. Ellos están casados como Dios manda” explicó la directora. En el acto estuvieron presentes varios familiares del novio, aunque también se evidenció la no presencia de familiares de la novia, sin embargo la alegría era desbordante entre los ancianos que viven en el Asilo León Ruales. El baile no faltó, la alegría tampoco estuvo fuera, todos felicitaban a los novios quienes ante Dios se juraron amarse hasta que el mismo disponga lo contrario. Es la primera vez que una pareja de ancianos se casa en el interior del asilo.