El ambiente es su prioridad

altTulcán. Mientras en las escuelas denominadas grandes por el número de alumnos, el cemento de gana a la vegetación y cada vez son menos los espacios para la naturaleza, en la escuela Julio Martínez Acosta de Tulcán, los docentes, padres de familia y alumnos asumieron el reto de transformarlo en ‘escuela ecológica’.

 Minga. Con el propósito de mejorar el entorno de la institución hasta transformarlo en ‘escuela ecológica’, desde el pasado viernes, los padres de familia de los 120 niños y niñas que estudian en este establecimiento educativo, se declararon en minga permanente hasta lograr que las 300 plantas que sembraron florezcan.

 Objetivo. Una vez que los padres de familia prepararon el terreno, las madres de familia y los niños sembraron más de 10 variedades de plantas ornamentales que cambiaron el aspecto de la escuela. “Nuestro objetivo es que en la escuela se respire aire puro y que luego de varios años los niños que se eduquen en este establecimiento puedan disfrutar de un entorno natural que les permita estudiar en un ambiente sano” dijo, la niña Diana Benavides, presidenta del Gobierno Estudiantil de la escuela, quien junto a la directora del plantel Teresa Mejía, lideran este proceso.

 Ayuda. Para alcanzar la meta, las autoridades de la escuela  y el alumnado recibieron la colaboración del Municipio de Tulcán que les donó  las plantas para la primera siembra. Por su parte, los padres de familia y personal docente contribuyeron con la siembra de plantas medicinales y el mantenimiento de plantas frutales como el ‘Chigualcán’, capulí entre otras. “Pensamos en una ‘escuela ecológica’, no queremos más cemento sino el bienestar de los niños  que se educan en esta institución”, dijo  Teresa Mejía, al informar sobre el proyecto que está en marcha en la capital carchense.