El 46 % de los ciudadanos tiene trabajos informales

Ibarra/Quito. Los ciudadanos tienen la percepción de que más personas se encuentran laborando informalmente por las calles de la ciudad. Dicha percepción aumentó con la llegada de migrantes que buscaban una oportunidad, sin embargo, no todos ellos son extranjeros sino también ecuatorianos.

Cifras. Un estudio publicado por la Corporación de Estudios para el Desarrollo (Cordes) señala que por cada 100 empleados, 46 laboran informalmente (no tienen Registro Único de Contribuyentes RUC). En diciembre de 2017 los empleados adecuados representaban el 42,3% de la Población Económicamente Activa (PEA, que se refiere a todas las personas de 15 años o más que trabajan o están buscando trabajo).

En diciembre de 2018 esa tasa se redujo a 40,6%. Esa tasa fue la segunda más baja para un mes de diciembre desde que se tiene información comparable (2007), superando solo al 39,2% de diciembre de 2009.

A su vez, el porcentaje del total de empleados (ya sea adecuados o inadecuados) que trabajan en el sector informal (es decir, personas que trabajan en empresas o emprendimientos personales que no tienen RUC) se ubicó en diciembre de 2018 en 46,2%, dos puntos porcentuales más que un año atrás.

Aumentaría este año. Rodrigo Acosta, docente universitario de economía, se refiere a que este año el porcentaje podría subir por los despidos masivos que se registraron en las últimas semanas.

“Hay mucha gente desempleada en este momento. El camino que tienen es el emprendimiento, el ser generadores de empleo y como es comprensible, no todos tienen dinero para montar grandes empresas con todas las de la ley. Entonces sin duda al finalizar el año tendremos la noticia de que este porcentaje sube”, dijo.

Un llamado al Gobierno. “Tanto la caída del empleo adecuado como el aumento de la informalidad constituyen un llamado de atención claro al Gobierno para tomar medidas que permitan impulsar la contratación de nuevos trabajadores. El hecho de que apenas 4 de cada diez personas que trabajan lo hagan en condiciones adecuadas y que la informalidad esté en niveles récord debe llevar a las autoridades a impulsar las reformas que permitan flexibilizar el mercado laboral, lo que podría ayudar no solo a que un porcentaje mayor de trabajadores se vinculen al sector formal, sino también a recuperar la competitividad del sector productivo”, enfatizan los analistas de Cordes.

Realidades. Martha Rosero quedó sin trabajo hace unos tres meses. Es madre de tres hijos y cuando quedó desempleada usó todo su dinero para iniciar un negocio de jugos naturales. “Es un pequeño negocio en donde invertí mis pocos ahorros. No puedo tener empleados con todos los beneficios, todos ellos están en la calle ofreciendo los productos. Ellos se llevan lo que piensan que van a vender y le ponen su precio para obtener la ganancia”, dice.

No hay demanda. El titular de Cordes, José Hidalgo, había indicado a inicios de año que las cifras del mercado laboral del 2018 reflejan que no hay demanda de trabajadores en las empresas, lo “que obliga a las personas a acudir al sector informal”.

Ante esto Acosta enfatizó que es necesario que el Gobierno tome alternativas de lo contrario la dinamización de la economía se verá afectada.

Las calles están llenas de puestos de venta de productos que son improvisados día a día.
Hay otras personas, entre ecuatorianos y extranjeros, que optan por vender en transportes públicos.