Un ejemplo de solidaridad en momentos de coronavirus

La Fundación Integral Mentes Solidaria es una asociación de ayuda social sin fines de lucro. Su colaboración durante esta pandemia de coronavirus ha sido muy relevante para brindar ayuda a quienes más lo necesitan con la entrega de alrededor de 1500 kits de alimentos en Imbabura, Carchi y Esmeraldas.

Solidaridad
Para Washington Chuquizán, director de la fundación, ayudar y más en estos tiempos le llena de mucha gratificación y cuenta que esta asociación está creada desde hace tres años. Trabajan con una organización de Suiza la cual les brinda apoyo económico para que de esta manera beneficien a personas vulnerables.

Durante este tiempo de emergencia también han trabajado en el tema de bioseguridad, apoyando con una motobomba en la parroquia de Lita para la respectiva desinfección y han armado alrededor de 1500 kits de alimentación para llevar a las comunidades Awá de Carchi, Imbabura y Esmeraldas.

“Lo que respecta a Carchi hemos apoyado a ocho comunidades y en Imbabura a siete, por lo general a las Awá”, agregó Chuquizán.

El director contó que en lo que respecta a los kits, entregan arroz, azúcar, aceite, sal, pasta dental, fideo, jabones, mascarillas, entre otros. La organización internacional aportó 25 mil dólares para la adquisición de los kits.

Un dato muy importante es que para brindar ayuda y entrar a las comunidades, las personas encargadas de donar pasan por un previo control en cada uno de los subcentros de salud de cada jurisdicción.
“Nos hacemos un control, posteriormente nos entregan un certificado para poder ingresar a cada una de las comunidades”, acotó el director de la fundación.

Agregó que cada Gad Parroquial les apoya con transporte para entregar estas ayudas.

Uno de los grandes planes que tiene la fundación es crear proyectos productivos y de siembra para beneficiar a las comunidades. Chuquizán agrega que está previsto para el mes de septiembre u Octubre. Este plan ayudará a 20 familias inicialmente.

La idea es que los ciudadanos de las comunidades beneficiarias pueden sembrar arroz y ser abastecedores de semillas para los demás sectores.