Educar para sobrevivir

Según un distinguido articulista en el Ecuador el genocidio se produce en los buses, todas las semanas contamos por docenas los muertos y heridos por accidentes en buses rurales, urbanos e interprovinciales, casi siempre el chofer genocida huye y muy excepcionalmente la empresa reconoce gastos de hospitales o de las secuelas de estos terribles accidentes. Solo nos queda entonces educar primero a quienes conducen estos vehículos de uso público, a los policías que los controlan y a los mecánicos que valoran estos vehículos para que estén en óptimas condiciones, estableciendo sanciones ejemplares para quienes no cumplan estos procesos educativos. Educar a los usuarios para que sepan reclamar cuando noten condiciones deficientes de los vehículos o en la forma de conducirlos. A los peatones para que eviten cruzar los pasos cebras delante de estos, pues por mas que la Ley indique que tienen preferencia, ninguno de estos malos choferes les dan paso. En algunas ciudades es también necesario comenzar a educar a las personas sobre el uso del tranvía (en Cuenca) y del Metro (en Quito) pues especialmente el último provoca muchos accidentes en los andenes, en la escaleras mecánicas y al interior mismo de los vagones. Casi ya no queda tiempo para emprender una campaña seria y de amplia cobertura para evitar los accidentes en estos nuevos y mejores medios de transporte urbano. En fin, solo la educación salvará al pueblo.