Educar con la Catequesis

La familia patrimonio de la humanidad, constituye uno de los tesoros más valiosos de los pueblos latinoamericanos.

Ella ha sido y es espacio de formación, fuente de valores humanos cívicos y morales.

La familia pequeña iglesia debe ser, junto con la parroquia el primer lugar de la iniciación cristiana de los niños y adolescentes y escuela de la fe. Ella ofrece a los hijos un sentido cristiano de existencia y los acompaña en la preparación a los sacramentos y proyectos de vida para ser Discípulos Misioneros de Cristo.

Los hijos tienen el derecho de poder contar con el padre y la madre para que cuiden de ellos y los acompañen hacia la plenitud de vida. La catequesis familiar implementada en diversas maneras se ha revelado como una ayuda exitosa a la unidad, reconciliación y santidad de las familias. Siendo los padres de familia primeros educadores de la fe de sus hijos, el testimonio de vida cristiana ofrecida por los padres en el seno de la familia llega con un campo maravilloso de evangelización. El Papa Francisco nos dice: la Iglesia tiene que ser un lugar de la misericordia donde todo el mundo, pueda sentirse acogido, amado, perdonado e invitado por Cristo verdadero Camino, Verdad y Vida. El don del Espíritu Santo enriquece a los esposos cristianos en la vivencia de la oración, lectura bíblica, participación sacramental y a la vez es un impulso estimulante para progresar en la perfección cristiana.