Educación, un tema complejo

El país irá hacia donde vaya su educación y ello implica un razonamiento muy fuerte que deben tomar en cuenta quienes están al frente de la tarea educativa del país, no solo en la formalidad de enseñar a leer, escribir, sumar o restar; sino en la complejidad que eso implica como un insumo para formar a los nuevos ciudadanos que van a reemplazar a esta generación que está de salida y que se irá con el estigma de haber sido corrupta, incapaz e ineficiente.

La visión de las actuales autoridades, que deben ir más allá de los cálculos políticos para centrarse, fundamentalmente, en la práxis de la realidad ecuatoriana, debe también ir más allá de los discursos, de lo tecnocrático, de lo burocrático. Hoy más que nunca el país requiere de una visión de futuro, pero que se construya desde la base para poder aspirar al cambio que siempre se aspira, pero no nunca se concreta. La problemática de hoy requiere atenciones valederas.