Educación rural funciona, pero con inconvenientes

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 Otavalo. Hatarychi wawakuna!, yachana wasiman rina kankichi!, (levantasen niños que hay que ir a la escuela), son las palabras con las que María Peralta, todas las mañanas despierta a su hijo para que asista a la escuela de su comunidad. Ella vive en Calpaquí muy cerca de la institución educativa bilingüe ‘Numa Pompillo Llona’ en la que estudian dos de sus hijos la misma que tiene algunos inconvenientes.

 

Infraestructura. Según Ignacio Sánchez, docente de la institución, “desde hace aproximadamente siete años hemos solicitado a las autoridades correspondientes el repavimentado del patio, pero no hemos tenido respuesta hasta esta fecha”, explica. También la escuela necesita la reconstrucción y reparación de los juegos infantiles; hace falta la construcción de una parte del cerramiento y la reparación de la puerta principal “que ya se va a caer”, agrega Sánchez.

Dirección. El problema más grande en esta institución llegó con el inicio del segundo quimestre. “El Director se acogió a la jubilación y nosotros no sabíamos nada. Él daba clases a los niños de 7mo año. Desde el lunes esta aula está con candado y los niños reciben clases conmigo”, dice Diocelina Lima, que trabaja en la institución desde hace 18 años y desde hace cuatro días imparte conocimientos a 6to y 7mo en la misma clase.

Posible solución. Este inconveniente fue presentado por los padres de familia de los 152 estudiantes de la institución al coordinador zonal, Manuel Rivadeneira, quien dijo que “este problema ya está resuelto, la próxima semana se pondrá un profesor en la escuela”. Y agregó que “en lo referente a infraestructura se ha trabajado en toda la zona desde hace cuatro meses”.